La jueza federal Susan Bolton ordenó el bloqueo de
las partes más controvertidas de la ley de inmigración de Arizona SB
1070, que criminaliza la inmigración ilegal y que debe entrar en vigor
este jueves.
Bolton bloqueó la disposición
que requiere que la policía determine el estatus migratorio de una
persona detenida en caso de que existan dudas sobre si ese individuo
está en el país de forma legal.
También
puso en suspenso la parte que obliga a los inmigrantes a portar sus
documentos en todo momento y la que hace ilegal que los trabajadores
indocumentados busquen trabajo.
El
Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que la norma viola
la Constitución del país, ya que las cuestiones de política migratoria
son potestad del gobierno federal.
Es por ello que hace unos días presentó una demanda contra el estado de Arizona en una corte federal de la ciudad de Phoenix.
La
ley SB 1070 es considerada por algunos como una autorización al uso de
perfiles raciales, algo prohibido por las leyes estadounidenses que
impiden la discriminación por raza u origen nacional.
Expertos
legales consultados por BBC Mundo ya habían adelantado que lo más
probable era que la jueza Bolton ordenara la no aplicación de algunas
partes de la norma.