MÉXICO (Notimex).- El presidente Felipe
Calderón Hinojosa reafirmó que en la lucha contra el crimen no hay
lugar para titubeos, divisiones ni deslealtades, pues quien sirva a los
criminales y no a la sociedad debe saber que no habrá fuero partidista
o consideración política que lo libre de la acción de la justicia.
Al declarar formalmente inaugurada la 26 sesión del Consejo Nacional de
Seguridad Pública, advirtió que ante la delincuencia todos los
mexicanos deben cerrar filas pues lo que está en juego es el futuro de
la democracia, las instituciones representantivas y la capacidad como
país para alcanzar el desarrollo por la vía de la legalidad.
Expuso que esa es una lucha que deben dar y ganar todos juntos como
mexicanos y como gobernantes.
Explicó que la acción
destructora y corrosiva hacia autoridades constituye el mayor atentado
a la libertad de los mexicanos y a su seguridad, ya que "enfrentamos
enemigos cuyo poder de corrupción, intimidación o amenaza no distingue
filiaciones partidistas, ni divisiones entre órdenes de gobierno".
Este "no es un problema nuevo", precisó, porque se ha venido acumulando
a lo largo de mucho tiempo, pues "quizá se pensó que era un problema
manejable o inevitable, que no tendría consecuencias serias".
Indicó que el arreglo
tácito o en algunos casos explícito entre instituciones de seguridad y
delincuentes aumentó la impunidad, fruto de la corrupción, del miedo o
de ambas, y a su vez la impunidad ha prohijado la multiplicación de los
delitos de diverso orden, importancia y ámbito.
En el
Salón Tesorería de Palacio Nacional, ante autoridades de los tres
niveles de gobierno, representantes de los Poderes, de las comisiones
de derechos humanos y organizaciones civiles, detalló que esta sesión
del consejo tiene lugar en un momento decisivo de la lucha del Estado
mexicano por la seguridad.
Mencionó que las pesquisas que lleva
a cabo la Procuraduría General de la República (PGR) están corroborando
redes de cobertura y protección al crimen dentro de las propias
instancias de gobierno y "ese es el verdadero problema".
Comentó tanto a los gobernadores como a los ciudadanos de Morelos,
Michoacán y Nuevo León que estará al pendiente de que se aplique la ley
con justicia y sin distingos.
Más allá de las comprensibles
diferencias de opinión, hay coincidencia en la imperiosa necesidad de
romper las redes de complicidad y cobertura que el crimen ha venido
tejiendo en las instituciones encargadas de la seguridad y la
procuración de justicia, lo mismo en el orden federal que en el estatal
o municipal y sin distingo del origen partidista de los gobernantes,
agregó.
Subrayó que en la tarea de preservación de la vida
institucional debe quedar clara la firme voluntad del Estado y de
quienes lo representan de salvaguardar las instituciones.
Añadió que si algo hay en claro es la profundidad y el alcance del
poder corruptor y de intimidación de la delincuencia, lo que no
constituye sólo un "problema endémico" de las instancias de seguridad.
Comentó que es así como se da la captura por parte de organizaciones
criminales de instituciones básicas de la República, como son los
órganos de procuración de justicia y seguridad; además de diversas
instancias de gobierno, desde el plano federal, hasta instancias
básicas de la convivencia ciudadana y cercanas a los ciudadanos como
los gobiernos municipales.
Sostuvo que ante la delincuencia
todos deben cerrar filas, pues lo que está en juego es el futuro de la
democracia, las instituciones representativas y la capacidad como país
por alcanzar el desarrollo por la vía de la legalidad.
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