Editorial
LAURA SALAMANCA L. – LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACION
TANATOLOGIANADO
LAURA SALAMANCA L.
LA TOLERANCIA A LA FRUSTRACION
Alguna vez hablamos de la frustración y retomemos esto para poder entender que hay dos tipos de actitudes de como tomamos la frustración, una es la alta tolerancia a la frustración y la otra, la baja tolerancia a la frustración.
Recordando que es la frustración: es una respuesta emocional muy común que se produce cuando no se cumplen nuestras expectativas, deseos, metas o cuando algo nos impide alcanzar nuestros objetivos. Esta respuesta emocional está cargada de enojo, ira, enfado, tristeza, ansiedad, melancolía, depresión y puede ser causada por diversos factores que esperamos que lleguen y ¡que tristeza nos da! cuando finalmente no se logran, la perdida también, lleva a sentir frustración. El rechazo de los demás hacia nosotros, etc.
Muchas veces nos enojamos con nosotros mismos, y nos juzgamos y decimos que somos nosotros los que no podemos lograr esto o lo otro, que algo hicimos mal, o por el contrario empezamos a echarle la culpa a los demás y decimos que por culpa del otro, si no fuera porque ella o porque el ….. Nos sentimos desilusionados porque ella o él no quieren cambiar etc… pero los demás tienen derecho de hacer lo que quieran hacer con su vida.
Pero qué es lo que lanzo hacia los demás y que tanto me aferro a mis expectativas y a esperar que los otros las cumplan,
Una persona que tiene alta tolerancia a la frustración, se da la oportunidad de observar cuál es su capacidad de gestionar sus emociones y saber que esperar de los demás mediante la observación y así aunque se sienta frustrado, que es una emoción normal, pueda pasar rápidamente a sentirse libre de todas estas emociones que nos van incomodando. Y es que en varias ocasiones las personas cuando se trata de rechazo, lo hacen a veces sin darse cuenta y otras con el fin de dañar, pero la persona con alta tolerancia a la frustración podrá ver claramente el trasfondo de esa otra persona y poder percibir porque actúa de tal o cuál forma. Al tener alta tolerancia a la frustración podré ser amable conmigo mismo y saber que esto tenía que pasar y no aferrarme a lo que no se dio.
Por el contrario, la baja tolerancia a la frustración es cuando ya una persona estalla por tener las emociones a flor de piel, y es tan intensa la respuesta que en un momento de ira puede llegar al suicidio. Podremos notar claramente cuando una persona se enoja demasiado rápido por algo que según nosotros no tiene demasiada importancia, pero en el fondo esta persona lo verá como algo que ya no puede controlar y reaccionara con ataques de ira, y muchas veces hacia quien no es responsable del problema. Y tendemos a ser agresivos hasta con nuestros propios familiares, por haber puesto nuestros deseos o expectativas (que es algo natural en las relaciones) y que estas no se cumplan pero no está mal, sino lo malo es aferrarnos a estas expectativas. Y es que disminuye nuestra capacidad de identificar y manejar nuestras propias emociones y reaccionamos con autocastigo y desesperación.
En la actualidad lo vemos con todos, niños adolescentes y adultos que tienen esa demanda en sus expectativas en automático, ya que tenemos todo rápidamente y al no tenerlo se pueden frustrar no tengo capacidad de espera, lo quiero ahora. Lo que se debe de trabajar con los niños, esa capacidad de espera que les lleva a tener una alta tolerancia a la frustración en un futuro.
En la calle podemos encontrar varias personas en las que notamos su frustración y que van dejándola regada con quien se encuentran en el camino. Ahora sabiendo esto, será necesario fijarnos de como salimos a la calle y que llevamos puesto para no lastimar a nadie, no es justo que mi frustración afecte a una persona que va caminando simplemente en la calle, y en lugar de cambiarle su día para mal, pues tratar de pasar al siguiente nivel y cambiar hacia una actitud positiva.
Existe una frase muy famosa que dice “Señor dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que sí puedo cambiar y sabiduría para saber la diferencia”.
Y es que en la vida hay cosas que no se nos van a cumplir, y hay que tranquilizarnos
Tengo derecho a sentirme frustrada son amable conmigo aquí siento esta emoción, de enojo, tristeza, angustia e integrarlas y trabajar con ellas.
El Enojo me dice: hacia a donde necesito moverme
La frustración nos dice: que hagamos un alto en el camino para saber qué cambios necesito hacer en mi vida, que necesito esperar, que situaciones sé que no pueden llegar y así poder hacer cambios en mis pensamientos. Aceptar la frustración.
La ansiedad nos habla de que paremos para aprender a manejar la flexibilidad en mi vida, ya que solo por algún tiempo pasara, esto no se queda para siempre.
Frustrarnos también está bien. Y podemos hablar acerca de lo que no toleramos. Somos seres humanos y podemos sentirlo.
Del dolor aprendes a resistir, de la desesperación surge la claridad y de la frustración nace la pregunta correcta y la respuesta inesperada
Luis Gabriel Carrillo Navas
La elaboración del duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la perdida de lo que no está, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que comporta su ausencia
Jorge Bucay