Espectaculos
El Tri “Simplemente sinfónico” desde el Auditorio Nacional, el resultado de una lucha por la supervivencia del rocanrol
Alejandro Lora continúa en la lucha, en el rocanrol. Siempre que lo veo en el escenario es una inyección de vida, no porque se trate de un viejo lobo de mar tirando acordes y riffs, más bien porque me da la fuerza necesaria para seguir practicando el deporte de la música rebelde, como dice, sin esperar, a cambio, nada más que pura diversión.
El Tri de Alex Lora ha estado presenta durante toda mi vida. No es mentira cuando les digo que se trata de mi primer recuerdo musical, en la sala de mi casa poniendo un vinil del Three Souls In My Mind propiedad de mi papá. Mis primeros amigos, llegaron por esa música que oscila entre el blues y el rocanrol de los Rolling Stones, pero cantado completamente en español.
Alex Lora en sinfónico
Pero lo más curioso de todo es que se trata de la primera vez que lo veo en sinfónico, un formato que ha explorado durante varios años, con el objetivo de unir la elegancia de la orquesta, y la espectacularidad de su interpretación, con el sonido rasposo de las guitarras eléctricas, la crudeza de la batería, ahogada de los toms.
Se dice que la primera vez que una banda hizo un concierto junto a una sinfónica, fue Deep Purple en 1969. Curioso cómo ha evolucionado el concepto hasta el día de hoy. En la parte de atrás del Auditorio Nacional, sí hay una orquesta, pero se trata de una formada por jóvenes de distintas partes del país, ayudadas por una fundación para transformar su vida a través de la música. No se trata únicamente del impacto del sonido en vivo, es un rollo que pasa a lo humanitario, es hacer comunidad. Ya no es únicamente el impacto de tener un conjunto de cuerdas y metales detrás.
Pero además, festejamos los 55 años de existencia de El Tri de México, así como los 41 años del disco “Simplemente”, el primer álbum de estudio de Alex Lora después de abandonar el Three Souls In My Mind. Un verdadero hito en el rock en español, ya que se trata de uno de los grandes sobrevivientes de la industria, quien tocó cuando más era necesario hacerlo, dentro de bodegas, casas o patios, sin seguridad, sonido poco adecuado, y pandilla tomada o drogada intentando bailar, apretadísimos en el sobrecupo. Por eso no le espantó una pantalla colgando, hasta se burlaba, hasta mentaba madres. Su público era lo más importante.
Es ese cúmulo de experiencias lo que te recuerda la fortaleza del rocanrol mexicano. La resistencia de los géneros alternativos y sus bandas, sus integrantes, sus periodistas, fotógrafos o documentales viene desde atrás en la historia. Lo traemos en la piel, en la mente.
La gente ahí metida, entre butacas, disfrutando de un lugar con buena acústica, increíble arquitectura, luces profesionales, un sonido potente y asientos con un cojín bien abultado, cómodo, ventilado, algún día la sufrió, pero ahora puede disfrutar las mieles de su lucha. Tiene que pagar, simón, porque los artistas también comen, pero ese apoyo es de ida y vuelta.
El Tri de México, Alex Lora y todos sus acompañantes, son el rocanrol. Por más años tirando riffs, cantándole al amor, a la injusticia, a la realidad, a la esperanza. Grandes.
Setlist de El Tri desde el Auditorio Nacional, domingo 12 de octubre
- Perro negro y callejero
- Chavo de Onda
- Parece Fácil
- A huevo la cagas
- San Juanico
- Vicioso
- Juanita
- Triste canción
- Agua mi niño
- Violencia, drogas y sexo
- Metro Balderas
- Mente Rockera
- María Sabina
- Niño sin amor
- Pobre soñador
- Todo sale mal
- Una y otra vez
- Nostalgia
- Virgen morena
- Cuando tú no estás
- Solamente Dios
- ADO
- Las piedras rodantes
- Bésame