Editorial
“Tardes de lluvia” de Claudia Celis – Ernesto Adair Zepeda Villarreal
“Tardes de lluvia” de Claudia Celis
Ernesto Adair Zepeda Villarreal
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Un poco tarde, pero una deuda es una deuda. Desde hace un tiempo este humilde holgazán ha tenido la intención de reseñar un libro muy agradable. En esta ocasión se trata de la novela de la escritora Claudia Celis, nuestra querida Claudia. El libro ha salido bajo el sello editorial de Grupo Editorial Norma, durante el 2009. Su debut fue en la FILIJ 2009, realizada en la Escuela Nacional de Artes, CDMX. Tardes de lluvia es una de esas novelas que se van leyendo como la vida misma. Es breve pero directa. Los personajes dentro de sus páginas son personas comunes que podemos encontrar entre nuestros amigos, dentro de la familia. Porque de eso trata el libro: de la familia. A mayor precisión, este núcleo de cinco personas se ve ampliado por los viejos conocidos y los nuevos, trayéndonos una realidad que usualmente se ve menospreciada en las discusiones importantes… a menos que ocurra una situación semejante en nuestro núcleo cercano.
La novela denuncia un grave problema de la sociedad moderna, cuyas víctimas son los jóvenes: el embarazo no deseado. Un día, perfecto, todo se encuentra en una calma dulce, sin saber que el cambio está a la vuelta de la esquina. Así ocurre en la historia que se nos entrega. Una familia de clase media, unida y alegre abre las puertas a la vida, y está da las vueltas que tiene que dar bajo las complicaciones del amor. Porque de eso trata este libro también: del amor.
Cristina es una hermosa chica (como todas) que va a la Secundaría, y que cuenta con su mejor amiga, la desquiciadamente alegre Mara (para combatir su seriedad), sus dos hermanos (el pequeño y tierno Nando y el joven Javi, amor irremediable de Mara), sus amorosos padres (Natalia y Rafael), y su dulce abuela Doña Florencia, pilar de la novela. Un amigo de la lejana infancia aparece de nuevo en sus vidas, con sus ojos claros y cabellos de oro, sin que ninguno imagine lo que el destino les depara. La novela se encuentra repleta de pasajes anecdóticos, escenas donde somos espectadores de primera mano, la alegría y el miedo. Seguros de que ocurre justo en el momento en que se lee dentro de la ciudad en la que vivimos (cualquiera). La vida tal cual es.
A través de sus páginas, la autora nos permite adentrarnos en el corazón de dos jóvenes enamorados, que, por víctimas de ese bello lazo entre dos personas, ven venir un cambio radical en su mundo, y de todos aquellos que los rodean. Claudia nos trae un libro que resulta fundamental para la educación temprana en esa etapa tan complicada del desarrollo afectivo y mental, y que nos permite experimentar en carne propia la fuerza invencible de una familia unida. La lealtad siempre presente. Sin duda alguna es un libro para disfrutar, recomendar y compartir con todos, especialmente los jóvenes adultos de la casa. El trabajo de un escritor genuino es el de transponer la realidad en la que se encuentra para plasmarlo en páginas, donde el resto de nosotros aprendemos de su visión ampliada. Esta novela viene a nosotros para hacer conciencia de un problema social que requiere nuestra atención con urgencia, que nos habla de la compasión, la responsabilidad y la bondad. La novela está dirigida para la chaviza de secundaría y prepa, pero es disfrutada por cualquiera debido a lo efectivo del lenguaje y la confianza que provocan sus personajes a través del drama de este tipo de situaciones. A todos debe preocuparnos este fenómeno, y vaya mejor forma de tomar conciencia que a través de una amena lectura. Esta es una de esas lecturas que podemos decir que deben llegar hasta nuestra biblioteca como la típica “guayabita salvadora”, ese sello vivencial de los libros de Claudia.