Internacional
Protestas masivas en Irán y amenazas de Trump
Las protestas contra el gobierno en Irán, que comenzaron a finales del año pasado, se extendieron por todo el país la semana pasada. Continuaron durante el fin de semana, a pesar de la creciente represión de las autoridades; los grupos de derechos humanos calculan que al menos 200 personas han muerto.
Los gobernantes teocráticos de Irán ya han enfrentado antes protestas masivas. Pero esta vez, algo nuevo se cierne sobre los manifestantes y el gobierno. Ese algo es Venezuela. Hoy escribo sobre cómo los acontecimientos a medio mundo de distancia pueden estar influyendo en lo que ocurre en Irán.
Las protestas en Irán y las amenazas de Trump
Las protestas contra el gobierno en Irán ya estaban en marcha cuando una operación sorpresa de Estados Unidos derrocó al presidente venezolano.
Los motivos de las protestas son principalmente económicos. El país se ha visto paralizado por las sanciones y por años de mala gestión financiera y corrupción. Los precios se han disparado. La caída de la moneda ha erosionado los ahorros. El desempleo es elevado. La vida de gran parte de la población es cada vez más difícil.
El desplome del rial iraní el 28 de diciembre fue la gota que colmó el vaso. El hecho de que fueran los comerciantes de los bazares de Teherán quienes ayudaran a desencadenar las protestas tuvo una carga simbólica: los comerciantes de los bazares también fueron fundamentales en las protestas que desembocaron en la revolución de 1979. Desde entonces, las manifestaciones se han extendido a universidades y a pueblos más pobres, alejados de los centros urbanos, generando imágenes de edificios gubernamentales en llamas y llevando a las autoridades a cortar la conexión a internet.
Es un mal momento para que los dirigentes iraníes se enfrenten a un movimiento de masas. Se ha debilitado militarmente. El régimen de Assad en Siria ha caído. Otros aliados regionales, como Hamás en Gaza e Hizbulá en Líbano, han sido diezmados por Israel. Y las tensiones siguen siendo elevadas tras una guerra de 12 días en junio con Israel en la que Estados Unidos participó brevemente; al principio de las protestas, el presidente Donald Trump advirtió de que Estados Unidos estaba “listo para la acción” si moría algún manifestante pacífico.
Después, Estados Unidos atacó Venezuela —al igual que Irán, miembro de un eje antiestadounidense con China y Rusia como socios— y detuvo a su presidente, Nicolás Maduro.
Poco después, Trump redobló sus amenazas contra Teherán. “Si empiezan a matar gente como lo han hecho en el pasado, creo que Estados Unidos los va a golpear muy duro”, dijo el domingo pasado.
Sabemos por los grupos de derechos humanos que han muerto personas; desde entonces hemos sabido que Trump está “considerando seriamente” ataques. Una pregunta se cierne ahora sobre el país: ¿será Irán el próximo objetivo de un presidente estadounidense envalentonado?
‘En la mente de todos’
Hablé con mi colega Erika Solomon, quien ha estado cubriendo la noticia. Me dijo que Venezuela ha sido un tema importante en Irán. Fue cubierto ampliamente en la televisión estatal y los funcionarios iraníes lo mencionaron en publicaciones y artículos en internet.
“Los dirigentes iraníes están muy preocupados por lo ocurrido”, me dijo Erika. “Los manifestantes son igualmente conscientes. Está muy presente en la mente de todos”. (Puedes ver nuestra conversación, en inglés, en el video de arriba). Erika y otros colegas hablaron por teléfono con manifestantes en Irán, quienes dijeron que estas protestas parecían mucho más peligrosas para la República Islámica que las del pasado.
Los sucesos de Venezuela revelaron tres cosas: que Trump no teme utilizar el poder militar para destituir a un dirigente que no le gusta; que confiscará buques petroleros en aguas internacionales para ahogar los ingresos del petróleo; y que Rusia y China, aliados de Venezuela —y de Irán—, no pueden o no quieren intervenir.
En el pasado, el gobierno iraní ha recurrido a la fuerza despiadada para reprimir las protestas, y el domingo los primeros signos de moderación parecían haberse evaporado. Es difícil obtener información sobre las protestas, pero el número de muertos parece aumentar rápidamente.
Sin embargo, reprimir con dureza esta vez puede implicar una serie de cálculos diferentes.
“Trump amenazando abiertamente con que intervendrá está esencialmente planteando que cualquier cosa que ocurra en Irán a nivel interno podría ser causa de un ataque”, dijo Vali Nasr, profesor de estudios de Medio Oriente en Johns Hopkins y experto en Irán.
Los manifestantes con los que hablaron Erika y otros colegas dijeron que no esperaban que las fuerzas estadounidenses llevaran a cabo una operación similar contra el ayatolá Alí Jamenei, actual líder supremo. Pero creían que el ataque de Venezuela había puesto nervioso a su gobierno.
“Quizá tengamos la sensación de que podemos sobrevivir, de que podemos resistir un poco más, porque el gobierno está muy atento a la posible respuesta de Estados Unidos”, dijo Erika.
Preguntas abiertas
Por supuesto, todavía estamos esperando a ver cómo se desarrollan finalmente los acontecimientos en Venezuela. Una cosa de la que son conscientes los manifestantes es que la intervención de Estados Unidos en Venezuela no condujo al fin del sistema en sí, sino solo al fin de Maduro, dijo mi colega Farnaz Fassihi, quien también está cubriendo las protestas. El país lo dirige ahora su exvicepresidenta.
Y algo de lo que seguramente es consciente el gobierno de Irán es que, si bien la operación de Venezuela puede haber puesto sobre aviso a gobiernos antiestadounidenses como el de Irán, queda un país en la lista de enemigos de Estados Unidos que parece tener menos motivos para preocuparse, dijo Ellie Geranmayeh, experta del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores. Sería Corea del Norte, con su arma nuclear, algo que el régimen de Irán, si sobrevive a estas protestas, puede estar más incentivado que nunca a obtener.
El ejército sirio ingresó en partes de Alepo tras los enfrentamientos
Dos barrios de Alepo, una de las mayores ciudades de Siria, quedaron el domingo bajo el control de las fuerzas gubernamentales del país después de que combatientes de una milicia dirigida por kurdos abandonaran la ciudad, poniendo fin a varios días de enfrentamientos.
Su retirada trajo la calma a Alepo tras uno de los peores estallidos de violencia desde el final de la guerra civil en diciembre de 2024. Al menos 24 civiles murieron en los combates y más de 120 resultaron heridos.
El sábado, Estados Unidos realizó importantes ataques aéreos contra objetivos del Estado Islámico en toda Siria. La operación fue la continuación de un ataque aún mayor, realizado el mes pasado, para vengar el asesinato de dos soldados del ejército estadounidense y de un intérprete civil en Siria.