Editorial

Tumbas megalíticas, Segunda parte – NORMA SALAZAR

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Tumbas  megalíticas

Segunda parte

NORMA SALAZAR

normasalazarr68@gmail.com

El culto para los ancestros y espíritus de los muertos en los dólmenes (mesa grande de piedra), ostentaban formas suntuosas que no eran justificables por lo estricto y necesario en una tumba. Para justificar estas construcciones era necesario un formidable esfuerzo en los dólmenes, sepulcros de los corredores y sepulturas cupuliformes  que debían estar en los cementerios tribales. La construcción de estos monumentos con asiduidad y de proporciones magnas con sus técnicas desmedidas era necesario transportarlas, deslizándolas sobre troncos de árboles asimismo de cuantiosos obreros idóneos para dicho trabajo.

Existe en Los Millares, provincia de Almería, una verdadera necrópolis que data del gran auge de la civilización almeriense, se descubrieron formidables tumbas megalíticas a lo largo del litoral atlántico hasta Los Países Bajos en particular Bretaña, mientras  en Irlanda se halló imponentes túmulos, cámaras funerarias con altas cúpulas y paredes adornadas con nutridas esculturas.  Es indiscutible que tales monumentos muestran preferencia de un culto muy evolucionado hacia los muertos. Otros descubrimientos confirman en específico a los menhires que con reiteración les acompañaban a donde quiera. Existe aún en Bretaña galerías de dólmenes en excelente conservación.

El enigma de estos monumentos arquitectónicos quizá se halló  en los únicos textos referentes a las creencias de la época de los megalitos, es decir, en los papiros egipcios. Los egipcios creían que las almas de los muertos se transmutaban en aves y abandonaban sus tumbas para alcanzar el sol y picotear los frutos del campo, El libro de los muertos, XCII capítulo sobre trocarse en una golondrina

“Un, el canciller en jefe victorioso, dice:

Soy una golondrina, soy una golondrina. Soy el Escorpión, la hija de Ra.

¡Salve, dioses de dulce fragancia!

¡Salve, dioses de dulce fragancia! ¡Salve, Llama que surges del horizonte!

Salve, oh tú que estás en la ciudad: aquí traigo al Guardián de su Caleta.

Oh, ofréceme tu mano para que logre pasar mis días en el Estanque del Fuego Doble,

y déjame avanzar con mi mensaje, porque debo pronunciar palabras.

Oh , ábreme las puertas y declararé las cosas que he visto.

Horus se convirtió en el príncipe divino de la Barca del Sol,

y se le entregó el trono de su celestial padre Osiris,

y Set, esa criatura de Nut, está abrumado por las cadenas que para mí forjó.

Computé lo que hay en la ciudad de Sejem,  y alargué mis  manos y brazos a una palabra (?)

de Osiris, pasé el juicio y he venido para poder hablar;

concédeme que prosiga y anuncie mis nuevas.

Entro, me enjuician, y salgo honrado por el portal de Neb. er-tcher.

Estoy puro en el amplio espacio del pasaje de las almas, limpio estoy de pecados,

alejé mis culpas, y aniquilé la maldad que ocupaba mis miembros en la tierra”

 

Estas creencias se propagaron por la cuenca del Mediterráneo hasta el oeste de Europa,  prueba  de ello, es el famoso sarcófago pintado de Hagia Triada en Creta con los obeliscos en los cuales  reposan los pájaros.

El origen de los orificios de las almas, siempre redondos u ovales puestos en las piedras que tapaban algunas sepulturas megalíticas de aquella época tardía, en la creencia que las almas de los muertos podían abandonar sus tumbas, era muy posible que algunos menhires estaban decorados con reproducciones femeninas y masculinas bastante esquematizadas, por lo que se llegó a una conclusión muchos megalitos estuvieron en otra época cubiertos de pinturas análogas. Además, figuras antropomorfas aparecieron en los muros interiores de los sepulcros megalíticos.

El culto hacia los difuntos tuvo auge con las expresiones más relevantes fuera de la Península Ibérica, en Bretaña un grandísimo alineamiento de menhires de Carnac atrajo a multitudes, los 800 menhires de Ashdow  (Berkshire), desfilaron a lo largo de grandes avenidas.

Por otro lado, no debemos perder de vista con la llegada de los nuevos pobladores asentaron las bases de la cultura de Almería en España con novedosas pinturas rupestres donde mostraron sus ídolos e imágenes muy notables.

Termino ávidos lectores, el cuidado de las tumbas y  el culto a los muertos es una manifestación cultural, religiosa universal que honra la reminiscencia de los fenecidos, el duelo exterioriza una conexión entre el mundo de los vivos y el más allá. A través de la historia, el culto  y sus prácticas, creencias prehistóricas de sepulcro con celebraciones complejas y sincréticas están presentes en este siglo contemporáneo.

 

 

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