Editorial
Letanía del Monstruo – Martín Radamanthys
Letanía del Monstruo
Para el Centro Toluqueño de Escritores
Este poema pertenece al libro “LECCIONES PARA CREAR UN MONSTRUO” (inédito)
Martín Radamanthys
untalradamanthys@gmail.com
Bang-bang… se escuchó en el aire
cuando me dijeron que dejara de escribir.
Y dejé de hacerlo y se llenaron
con desiertos las montañas,
y bebí agua pero tuve sed
y decía que amaba
pero no me enamoré.
Bang-bang…
las noches se hicieron sal,
las estrellas fueron astros que brillaban
pero no servían para soñar
y caí en el maleficio de estar vivo sin estarlo,
porque el encierro de un alma ciega
es el maleficio de los muertos.
Vaso sin sed,
ruega por nosotros;
espejo humeante que sostienes al mundo,
ruega por nosotros;
paraíso blanco que eres hoja,
ten piedad de los estúpidos;
letras que consuelan a los tristes,
rueguen por nosotros;
vocal que sanas al enfermo,
ruega por nosotros;
versos que apaciguan a la bestia,
ten piedad de nuestro cuerpo;
vibración mientras se escribe,
ruega por nosotros;
luz palpitando entre los libros,
ruega por nosotros;
torre del marfil de la metáfora,
ruega por nosotros;
sílaba que recorres el cuerpo de mi malditismo,
abrazame;
escritura que salva a los posesos,
abre tus alas que dan calma;
escritura que haces latir la historia,
dime que estamos pasando por un mal poema;
escritura llena de signos que liberan a los pueblos
manifiesta tu misericordia.
Bang-bang… envidié a mi prójimo,
bang-bang… mi boca se volvía una ruina,
bang-bang… me inhundé en agujeros grises,
bang-bang… pinté mis ojos de vacío,
bang-bang… de soledad me envenenaba,
bang-bang… ya no ví los verdes valles destellando al horizonte,
bang-bang… le metí a mi esposa y olvidé a mis hijas,
bang-bang… tuve miedo de decirme algo
y cavé mi propio sepulcro,
entonces corrí llorando por unas hojas y una pluma,
pero todos me gritaron, ¡Mounstro!
y escribí que sí;
que sí soy un Monstruo,
pero puedo decir AMOR,
AMOR por tadas partes.