Editorial
Sacrificio de la tarde – Guillermo Almada
Sacrificio de la tarde
Guillermo Almada
Era el sacrificio de la tarde.
Tu nombre se entibiaba entre mis labios,
mis manos, que guardan la memoria de tu piel,
reclamaban a los vientos tu regreso.
El sol yacía furioso, anaranjado.
Otra vez la insaciada pátina del tiempo:
Minutos que se yerguen
para, en sesenta segundos,
desfallecer como si nada…
Guillermo Almada