Editorial
EL MUNDO DEMASIADO REAL DE ELENA PONIATOWSKA – GABRIEL AVILES
EL MUNDO DEMASIADO REAL DE ELENA PONIATOWSKA
A PULSO DE TINTA
GABRIEL AVILES
Conquistar el presente es sobrevivir y convivir los unos con los otros
Octavio Paz
Elena Poniatowska, Elenita, la Princesa de las letras mexicanas, la cconocí a través de un amigo en común, José Agustín. No fue una entrevista más, pues, a partir de ese momento se convirtió en una excelente amiga. La charla que a continuación leerán se efectuó en su casa de la Ciudad de México donde rodeados de sus familiares y algunos amigos, esta gran mujer me enseño el arte de la humildad. Este diálogo se público en una revista del centro del país, pero, ahora que es parte importante para conocer a esta autora, he decidido transcribirla en esta columna. Actualmente los alumnos de literatura hispánica de la Universidad de Seúl han tomado esta charla como parte de sus investigaciones. Sin más preámbulo confío que la disfruten:
¿Qué piensa de la mujer en la literatura contemporánea?
Considero que en este momento hay un “boom” de mujeres que tienen muy buena respuesta ante el público lector, incluso los hombres se enojan, pues dicen que para triunfar hay que ser una “pinche” vieja. El éxito obtenido por Laura Esquivel con Como agua para chocolate, Ángeles Mastreta con sus diversas novelas, demuestran la importancia de lo femenino en la literatura, pero esto no quiere decir que hallamos alcanzado todo, todavía no logramos escribir una gran novela o un gran libro que deje un legado en la memoria de nuestro país.
¿Cómo observa el desarrollo de la mujer en la poesía mexicana?
Fíjate que yo me quedé hasta cierto punto en la época de Rosario Castellanos; claro, he leído a Silvia Tomasa Rivera, a Kyra Galván, entre otras, las cuales han despertado mi interés como lectora. En general no creo que haya seguido a la poesía como debiera haberlo hecho; aspecto un tanto paradójico en mi existencia porque a mí la poesía me fascina.
¿Cómo fue su relación con Octavio Paz?
Yo lo conocí en 1953 y desde ese año comencé a hacerle muchas entrevistas, la primera fue acerca del artista literario. A raíz de esos encuentros empezó una amistad, más formal con mi familia. Fuimos muy amigos hasta 1985, cuando él se enojó conmigo por escribir un libro sobre Tina Modotti. Me dijo que Tina era una comunista, estalinista, no tenía que estar haciendo un trabajo relacionado con ella. Después vino la separación, durante diez años no me dirigió la palabra, hasta después que obtuvo el premio Nobel se puso de muy buen humor, incluso yo hice un artículo llamado “La felicidad es una típica historia”, felicitándole porque le habían entregado el premio Nobel y hubo la reconciliación, ya en sus últimos años de existencia.
¿Cuál creé que fue la principal aportación de Octavio Paz a la literatura mexicana?
Paz es importantísimo en la poesía mexicana, formó una escuela. Muchos poetas tratan de ser sus discípulos al momento de escribir. Octavio es esencial en la poesía mexicana, la modernizó, la cambió, se convirtió en nuestra figura principal. Se puede decir que Jaime Sabines es más popular, la gente se sabe de memoria sus poemas, pero no se compara con Paz, éste es un personaje de mayor trascendencia.
La próxima semana no dejen de leer la segunda parte de esta plática donde lo más importante es el ser humano como eje universal de las ideas.
Elena Poniatowska y su relación íntima con la poesía.
Mira, yo soy una enamorada de la poesía, incluso te puedo confesar que escribo poemas y que tengo un libro de poesía inédita, este libro es muy especial para mí debido a que las correcciones de estilo fueron realizadas por el mismo Paz. Imagina el goce porque una persona como Octavio leyera mis escritos, para posteriormente darme algunas indicaciones teóricas y así mejorar la calidad de mis poemas.
¿El universo de Juan Rulfo?
Con él también tuve una excelente relación. Lo conocí en 1953 o 1954, cuando él aún no publicaba El llano en llamas. Llevamos una relación amistosa bastante especial, de hecho él era fotógrafo, yo fui una de sus modelos, me tomó muchas fotos, como siete rollos o más, pero quién sabe dónde quedaron. Nos quisimos mucho a través de nuestra vida. Él era muy renuente a dar entrevistas, conmigo siempre platicó y posiblemente sea la única mujer sobre la cual escribió. Sus comentarios acerca de los cuentos de Lilus Kikus aparecieron en la contraportada de dicha publicación hecha por la Editorial Veracruzana.
¿La influencia de Rulfo en el trabajo literario de Elena Poniatowska?
Yo admiro mucho a Rulfo, pero no considero que haya gran influencia en mi trabajo. Rulfo escribe de un campo que desconozco, habla de espacios y tiempos que yo en mi literatura no he tratado: el campo. Yo me dedico más a los aspectos periodísticos y sociales en los cuales el lector vea la realidad de nuestro entorno.
Pero usted, en cada unos de sus libros, maneja un lenguaje poético parecido al de él.
Muchas gracias, pero yo considero que el Rulfo femenino es sin lugar a dudas Elena Garro, sobre todo puede verse en sus cuentos “La semana de colores”, “El perfecto luna”. Ella vivió en Iguala, Guerrero, conocía ese territorio y los problemas del campo.
Reitero la idea de que la literatura de usted está llena de metáforas. ¿Como llega Elena Poniatowska a ese lenguaje poético que se ve en libros como el de Juan Soriano o Tinísima?
Fíjate, que no te puedo responder de una manera demasiado teórica como muchos piensan, sencillamente es una forma de escribir. A veces salen las cosas bien, otras de la patada, a veces me deprimo, en otras me angustio como todo ser humano, creo que de esos momentos tan diversos se nutre mi estilo literario. De hecho como te comenté anteriormente, la poesía me gusta, y creo que ese gusto también se refleja en mis libros. No me dedique más a la poesía debido a que yo quería ser útil para mi país, era mejor ir a entrevistar al director del rastro o a la vendedora de jitomates, me dedique más a los problemas de mi ciudad y mi país. Ahora tengo mucha poesía, a lo mejor más adelante la recopilo en un libro y la publico.
Coménteme como es su poesía.
Es muy diversa, en ella escribo de diferentes aspectos de mi vida, claro hay poemas de amor.
¿Quiénes son los poetas con los cuales ha tratado?
Por supuesto tuve un trato muy particular con Octavio Paz, Jaime Sabines, Juan Bañuelos, entre otros
Dígame, ¿cuáles son sus poetas favoritos?
Es una pregunta difícil de responder, me gusta Elliot, Shelley, Gabriel Rosseti, Gabriel Zaid, Fabio Morábito, los poetas franceses e ingleses. De mujeres me gusta Rosario Castellanos, Elise Wikenson, en fin, una pléyade de poetas.
Pasando a otro aspecto que me llama la atención, su relación con la editorial Siglo XXI. ¿Es cierto que vendió una casa suya para ayudar a esta empresa en sus comienzos?
No, yo no la vendí, se las presté cuando no tenían donde establecerse, entonces en pago a ese préstamo, me hicieron socia fundadora, pero no soy accionista importante, hay accionistas más importantes como es el caso de Jaime Labastida. Esa casa no era mía, era de mis abuelos y se la heredaron a mi hijo mayor. Yo no la podía vender, era el único patrimonio con el cual contaba. La editorial la tuvo por un espacio de tres años, luego la empresa se trasladó a sus oficinas actuales en la calle Cerro del Agua.
Sé de buena fuente que otra pasión de Elena Poniatowska es la fotografía. ¿Cómo se acerca a esta rama del arte?
La fotografía es muy importante en mi trabajo, porque he escrito muchos prólogos y libros de fotografía en conjunto con grandes artistas de la lente como Graciela Iturbide, Manuel Álvarez Bravo, Mariana Yampolski, Héctor García con el cual colaboré durante muchos años y sigo trabajando hasta la fecha. Próximamente en Estados Unidos se va a publicar un libro sobre los niños de la calle, del fotógrafo sueco Kent Bright. Él conoció muy bien la problemática de ellos, estuvo más de diez años tomando imágenes y viviendo en las alcantarillas y en los terrenos baldíos. De hecho, yo considero que todo escritor debe relacionarse con otras ramas del arte, el trabajo del escritor a lo único que no se liga es a las artes marciales o los deportes. Hay escritores, como Guillermo Samperio, que hablan acerca del futbol. En la literatura, todo tiene una parte útil.
Siguiendo con la fotografía, hay un libro que me gusta sobremanera: Tinísima. ¿Cómo surge la idea de escribir una novela biográfica de esta mujer, esencial en la cultura mexicana de este siglo?
Surge a petición de Gabriel Figueroa. Él deseaba un argumento cinematográfico para llevarlo al cine. Empecé a investigar. Fue en una buena época, aún vivían la mayoría de los contemporáneos de Tina, algunos de ellos excompañeros o excomunistas que la conocieron.
Tuve la oportunidad de entrevistar a su último amante, Vittorio Vidali. Para ello viajé a Grecia, donde establecí contacto con él. Te puedo decir que Tinísima es un libro bien documentado y una suerte para mí realizarlo; paradójicamente el guión de cine jamás se realizó. Un aspecto importante de este proceso de investigación fue el descubrir la decepción de los antiguos comunistas, me conmovió mucho ese desencanto. Por ello, después de recopilar el material, y para no decepcionarlos más, decidí hacer la novela.
Considero que Tina Modotti es un emblema para la mujer mexicana, ¿qué piensa al respecto?
Claro que sí, ella fue importante, se le considera fotógrafa mexicana; en la actualidad es reconocida en todo el mundo. Ahora hay siete u ocho libros dedicados a ella escritos por autores de diversos países.
Desde mi perspectiva, yo visualizo a Tina Modotti como una de las primeras feministas de nuestro país. ¿Usted se considera feminista?
No concibo a Tina como feminista. Ella estaba consciente de que la mujer es dueña de su cuerpo y merece equidad ante la sociedad, pero no creo que haya participado en actividades feministas. Respecto a mí, soy feminista desde hace mucho, soy una de las fundadoras de la revista Femme y en la actualidad pertenezco a otras asociaciones de este tipo.
Cambiando un poco de tema, desde su visión de crítica social, ¿cómo ve en estos momentos a la sociedad mexicana, a la política de este siglo?
Yo veo mucha corrupción, mucha violencia. Observo que no hemos avanzado mucho en justicia social. Me parece muy dolorosa la situación de Chiapas, la situación social la veo terrible, el gobierno no tiene ganas de solucionar los conflictos existentes. Yo juzgo al gobierno porque creo que el gobierno falló en su palabra. Desde que comencé mi carrera como periodista siempre me he preocupado por denunciar los problemas sociales de nuestro país. Desde cómo pasan los domingos las clases más pobres, el conflicto de la cárcel de Lecumberri, la problemática del 68 –durante dos años fui a entrevistar a los estudiantes encarcelados–, el terremoto del 85, entre otras cosas.
Entonces, ¿veremos pronto un libro sobre Chiapas?
Por el momento no hay planes para realizar un libro sobre el problema. Ahorita lo que estoy escribiendo es una nueva novela.
Cuénteme un poco cerca de esta nueva novela.
La novela se llama T- Tauris y trata acerca de la vida de un científico y su relación con la astrología
Me parece que usted vive en un mundo tranquilo, ¿cómo le hace?
No, por el contrario, yo he vivido en un mundo demasiado real, abrirse paso como periodista en México es difícil y más para una mujer. Ahora trabajo muchas horas, viajo mucho, siempre estoy de un lado a otro. Escribo acerca de realidades muy duras pero intento que, a través de las palabras, ese contexto sea menos atroz.
Imagen tomada de Grupo IMER