Editorial
LAURA SALAMANCA L. – NECESIDAD DEL SILENCIO
TANATOLOGIANDO
LAURA SALAMANCA L.
NECESIDAD DEL SILENCIO
En este tiempo vivimos más adentrados en el ruido de la sociedad, lo cual no nos permite experimentar el silencio tan importante para nuestro espíritu.
Se ha demostrado que el ruido puede afectar a la salud física y mental ya que provoca estrés, hipertensión, trastornos del sueño y termina por afectar gravemente nuestros oídos con una pérdida de audición.
¿Pero qué es lo que provoca tanto ruido? en las grandes ciudades como la nuestra es el tráfico y las diferentes industrias lo cual va elevando el cortisol en nuestro cuerpo, las sirenas de las ambulancias y las patrullas que alteran nuestro sistema nervioso, el sonido de los camiones de basura, el sr de los tamales, el de los fierros viejos o los colchones viejos que pasan comprando.
Los daños pueden ser físicos, auditivos y psicológico
Entre los Físicos encontramos las enfermedades cardiovasculares, los infartos cerebrales, la fatiga y los dolores de cabeza.
Entre los Auditivos están los daños irreversibles como acúfenos o sordera por exposición prolongada a más de 85 dB y hay casos que pueden llevar a problemas graves de vértigo, como son las diademas en los call center donde según los decibeles que penetran en el oído pueden afectar ya de manera más neuronal.
Entre los psicológicos, están la ansiedad y angustia que se siente al tener cerca por ejemplo una ambulancia que está haciendo un ruido demasiado fuerte, la irritabilidad, la falta de concentración, la reducción del rendimiento escolar y laboral y los trastornos del sueño.
Y una cosa muy importante que habría que aclarar, el sonido no es lo mismo que el ruido y hay una diferencia abismal ya que el sonido es una vibración ordenada y armónica que suele ser agradable al oído y este puede regularmente provenir de sonidos musicales o simplemente de la naturaleza como el sonido de un río, del aire, o de los pájaros. Así que decimos que disfrutamos del sonido de los cantos de los pájaros o del mar (de las olas) o de una buena música. Aunque en la actualidad hay música que más bien la identificamos como ruido por su falta de armonía, pero eso ya depende de cada persona. siempre que es disfrutable será sonido y si es molesto será ruido.
Mientras el ruido es una mezcla caótica de frecuencias desagradables y muy molestas, incluso la alarma sísmica en la actualidad la han cambiado intencionalmente por un ruido molesto para activarnos y que nos movamos a un lugar seguro.
Nuestra función es aprender a buscar el silencio limitando ese ruido que no nos permite entrar en nosotros mismos.
Pero igual hay dos tipos de sonido:
El sonido de la meditación que nos permite observar nuestro comportamiento y enfocarnos en lo que realmente somos. Ese en donde aparece el vacío, donde hacemos un trabajo de introspección donde normalmente estamos recibiendo información del universo que nos permite estar en un crecimiento continuo. Este silencio está relacionado con nuestra alma y nuestra rectificación personal. En meditaciones o solo silencios en grupo encontramos una vibración conjunta que nos deja cargados de energía.
Y El sonido de la evasión es el que practica un escape de la mente que pone límites al ruido, pero al mismo tiempo está evitando el silencio interior que bloquea la información que podíamos recibir del universo. Una persona con ego desequilibrado necesita recluirse en este tipo de silencio para demostrar a los demás que es muy importante incluso se siente tan importante que se aísla porque los demás no están a su altura.
Sin embargo, necesitamos del silencio y del ruido, en una forma equilibrada, necesitamos del ruido porque necesitamos relacionarnos con la gente y buscamos el silencio para relacionarnos con nuestra alma y es que van de la mano en una oscilación constante.
Incluso en nuestro diálogo con los demás necesitamos de los pequeños lapsos de sonido para poder entender a los demás y hasta para poder comunicarnos, vemos que no es lo mismo hablar de corrido, sin hacer pausas, nadie podría entendernos.
El ruido es la más importante de las formas de interrupción.
La rueda más estropeada del carro es la que hace más ruido
anónimo
Vive en silencio, actúa con amor y deja que tus acciones hablen por ti.
Sócrates
Prefiero ser dueño de mi silencio que esclavo de mis palabras
Séneca