Editorial

El clan de las aves – por Adriana Cisneros Garza

Posted on

El clan de las aves

por Adriana Cisneros Garza

adciga77@hotmail.com

 

Desde niña, conviví entre mujeres que compartían una sabiduría ancestral, que fui conociendo durante mi crecimiento. Mi madre tuvo muchas hermanas, y cada vez que se reunían a charlar, platicaban que sus abuelas eran curanderas, como todas ellas. Yo por ejemplo, tuve mis primeras experiencias cuando tenía 3 años… comencé viendo personas fallecidas, por eso me desarrollé con la conciencia de que venía de un linaje con dones especiales.

Por parte de mi padre, también hay personas distintas (hombres, en su mayoría) quienes saben de plantas, de minerales, poseen intuición desarrollada, y percepción extra sensorial elevada. Soy una mezcla divina de todo eso. En mi caminar, aprendí la importancia de convocarlos, ante una emergencia de salud o espiritual, y bauticé a mis tribus honrando a mis apellidos emplumados, siempre hemos tenido alas de colores.

La psicología menciona que todos debemos de contar con una red de apoyo moral, que sea capaz de sostenernos ante una desgracia de cualquier tipo; y a eso se refiere, a que llamemos a los nuestros, porque son los únicos seres capaces de elevar oraciones honestas y poderosas, para ayudarnos genuinamente. Hay algo que no vemos… una mágica energía que todos emitimos, potente, que vibra melodiosamente cuando se unen con un fin específico: un círculo sagrado y tibio, alumbrando.

Allí estaban… hace poco  invoqué a los trascendidos y llamé a los vivos. Tuve un problema de salud muy delicado. Me cobijaron con su cariño, cuidando a la niña asustada que permanecía sufriendo en el hospital, y a mi yo adulta que debía decidir, en medio de tanto dolor. Por eso escribo hoy, para agradecerles su apoyo, bendecir su camino, honrar a los que se adelantaron, y sobre todo, para recordar-me que siempre hay esperanza, cuando alguien le pide a Dios por ti. Gracias ancestros, gracias familias, gracias equipo médico, gracias a mí misma, por no rendirme, gracias universo, gracias a Dios por la suma preciosa de todos mis ancestros, gracias padres, gracias por mis dones y cualidades que me hacen única… una palomita blanca deseosa de volar.

 

Las más leidas

Salir de la versión móvil