Editorial

LAURA SALAMANCA L. – SOLTAR

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TANATOLOGIANDO

LAURA SALAMANCA L.

SOLTAR

 

En cada uno, en nuestros recuerdos existen imágenes muy claras de lo que pasó y claro qué como todo, hay imágenes muy lindas que da gusto recordar otras que son negativas y nos vuelven a enfurecer, y otras que son tan tristes que nos vuelven a entristecer.

Si el recuerdo es sano, no hay mayor problema, pero cuando aparecen las otras dos imágenes, nos altera la química del cuerpo, como si esto acabara de pasar y podría ser que fue hace muchísimos años o quizás semanas, el recuerdo es atemporal y volvemos a traer al cuerpo la sensación ya sea de alegría, de enfado o de tristeza.

Cuando este tipo de recuerdo es recurrente podemos sentir añoranza de lo que no pasó y yo lo esperaba, o frustración por cómo pasó o tristeza porque se fue y ya no está más, pero estas situaciones provocan que nuestro diario vivir sea alterado y nos quedamos desfasados pensando por mucho tiempo en ese recuerdo.

Todo es algo que nos impide seguir adelante y es cuando necesitamos soltar, pero decirlo es muy fácil, a veces el recuerdo está tatuado en nuestra mente y es difícil hacerlo.

El objetivo es no olvidar el pasado, sino aprender a vivir con menos peso y con más paz.

Y hay que quitar un poco el foco a lo que ya pasó sin olvidarlo, porque fue importante para que seamos las personas que somos ahora, pero abrazarlo demasiado equivale a dejar de vivir la vida y el presente es lo más importante ahora para nosotros.

Habrá que pensar y reconocer qué situación del pasado, está recurrente y lo sigues cargando, piensa que te has arrepentido y lo sigues cargando, y ahora con más experiencia, sabes cosas que antes no sabías y recuerda que cuando pasó eso eras otra persona que no sabía cómo responder y ahora gracias a eso has crecido. Mira cada situación del pasado donde te has juzgado con dureza y piensa ahora que podrías decirte ahora que ya sabes más cosas hablándote a ti mismo, y desde la comprensión, recordando que la persona que más amas eres tú, y ahora ve cómo podrías tú misma más joven responderte y di, “sé que hiciste lo mejor que pudiste con lo que tenías”

Cierra los ojos y mira tu imagen con mucho amor y dile “gracias por resistir, gracias por hacer lo mejor que pudiste, gracias por traerme hasta este momento” y mírala como sonríe.

Cada que aparezca ese recuerdo y que se quiera instalar ahí, piensa que ya no eres la misma persona, ahora lo que pasó, ya no tiene sentido y las etiquetas se han quedado grabadas en tu cabeza ya no aplican, quizás hablando en voz alta piensa lo que te decías en el recuerdo, y te darás cuenta que ya eso no te pertenece como si sentías el fracaso, rechazo o algo que no pudiste hacer. Pueden ser frases o creencias, pero lo real es que es parte de tu historia que definitivamente no te define el día de hoy, ya no te representa. Ahora piensa en la nueva verdad que quieres creer sobre ti, y revisa los logros que has tenido en el transcurso de tu vida y lo que has aprendido qué te ha traído hasta aquí

Imagínate en 2 imágenes, la persona del pasado y la persona de ahora. y sonríe a la versión del pasado y dale las gracias y pídele que te deje continuar tu camino. y ve cómo esa imagen del pasado deposita esa mochila que venía cargado, en ti y ahora tú le sueltas, la dejas ir.

Tu cuerpo merece descansar de tanto peso emocional. Aunque hay personas que al ser felices sienten culpa, y les cuesta trabajo comenzar de nuevo, pero debes pensar que la alegría es parte de ti y no necesitas pedir permiso para volver a disfrutar la vida, y sigues teniendo la capacidad de amar, ilusionarte y salir adelante, sin olvidar y estando alegre es una manera de honrar todo aquello que seguimos llevando en el corazón, la alegría nunca traiciona al amor, ya que es una forma de agradecer a la vida.

Ahora ocupa ese espacio que el dolor ha llenado y regálate las cosas que dejaste de hacer para darle espacio al dolor, y sonríe con lo que te guste por muy pequeña la acción dale espacio a la alegría.

No cambias tu historia, cambias la manera de mirarla.

El dolor te dejará, cuando lo dejes ir

Jeremy Aldana

 

Dejar ir es liberar las imágenes y las emociones, los rencores, y los miedos, los apegos y las decepciones del pasado que unen nuestro espíritu 

Jack Kornfield

 

No hay que ir para atrás ni para darse impulso

Lao Tse

lauhhipnosis@gmail.com

 

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