Editorial

LAURA SALAMANCA L. – COMO CONSOLAR

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TANATOLOGIANDO

LAURA SALAMANCA L.

COMO CONSOLAR

 

Que palabra tan fuerte y tan difícil, consolar desde el corazón es lo más difícil de hacer, todos tenemos frases ya hechas en la mente para cualquier circunstancia de la vida, pero depende tanto de la persona a la que vayamos a consolar que de verdad salgan de nuestro corazón.

Normalmente este tipo de acto se ocupa en alguna clase de duelo, el que sea que es, significativo para el que lo está viviendo o sufriendo.

Si es un duelo por Pérdida de un familiar o persona significativa parece que coincidimos en “lo siento mucho” pero ¿de verdad lo sientes? o solo es una frase hecha, habría que analizar lo que la persona que recibe puede estar pensando acerca de nosotros y ser un poco más sensible al dolor de los demás.

Si es la pérdida de un bien material, mucha gente podría lamentarlo, pero poca en verdad podría ponerse en los zapatos del doliente.

Y ten en cuenta que de la forma que enfrentes la pérdida, dependerá el tipo de persona que serás en el futuro ya sea que fuera una persona que amaste intensamente o una pérdida de una casa o algo grande, podrías hundirte en tristeza y desorientación o templado por el dolor podrías emerger como un ser humano mejor para ti mismo y para aquellos que te rodean.

Quizás te causara conmoción y tu mente puede reaccionar de una forma muy especial para adaptarte gradualmente al traumatizante cambio en tu vida, todo este tiempo que te llevará a reintegrarte se llama proceso de duelo y todos sin excepción lo hemos pasado.

En este a veces corto, pero a veces largo proceso necesitaremos de ayuda y se podría contar con amigos, familiares o compañeros de trabajo que son los que nos acompañan, existen algunas sugerencias para cuando nosotros somos los que vamos a brindar la ayuda o el apoyo a la persona en duelo, recordemos que no es fácil pasar por un proceso de duelo y si no se está realmente comprometido con esa persona, lo mejor es no acercarse mientras pueda superar la pérdida, ya que las palabras que no vienen del corazón no sirven y podrían dejar a la persona peor de cómo se encuentra.

Algunas de estas sugerencias son:

  • Después de un tiempo de pasado el evento establecer un contacto por teléfono y preguntar si se le puede visitar o que indique cual es la forma como se le puede apoyar.
  • En el primer contacto físico, hablar muy poco dejando que la persona se exprese, a veces ni siquiera es necesario hablar, solo con un apretón de manos, un abrazo sentido, o unas cuantas palabras de cariño será suficiente
  • Evitar las frases comunes como “ya dejó de sufrir” o “debes resignarte” o en caso de algo material “el dinero va y viene” hay miles de frases hechas que no ayudan para nada a la persona como: “échale ganas” quizás es una de las peores ya que nadie dice ¿dónde puedo conseguir las ganas?, ¿dónde las venden? eso es más un insulto, que una palabra de alivio y es que lo que primero se pierde en un duelo son las ganas de seguir adelante y es válido sentirlo así que mejor no descalificar esa parte.
  • Muestra tu verdadero interés por la persona y por lo que acaba de pasar con tus propias palabras que salgan del corazón, manteniéndote en contacto y disponible si te llega a necesitar
  • Si puedes acompañar a la persona a algunas diligencias para que no ande sola, si así lo decide
  • Aceptar estar en silencio si el doliente no tiene ganas de hablar, sé buena escucha
  • No trates de explicarle cómo se siente, solo él lo sabe, mejor si es adecuado el momento pregúntale
  • No le preguntes detalles del acontecimiento, pero escucha si él lo quiere platicar contigo
  • No platiques con otros acerca de las vivencias del doliente, enfrente de él, ni abordes temas triviales que más bien pueden incomodarlo como hablar de fútbol o del clima
  • Aconseja el aplazamiento de decisiones importantes hasta que transcurra el lapso del proceso de duelo, todo puede esperar
  • Después de un tiempo sugiere volver a actividades tranquilas quizás primero dentro de casa y después fuera para regresar a socializar.
  • Cuando la persona decida volver a la actividad social, evita la compasión, con la comprensión es suficiente ya que la compasión destruye el auto respeto, trátalo normal
  • Vigila su proceso y si después de un tiempo razonable la persona no ha podido resolver el enojo, la culpabilidad, la ira, etc. puedes sugerir que se acerque a un consejero profesional, llámese terapeuta, sacerdote o alguien afín, según sus creencias

SABER CONSOLAR ES AMAR

 

 

Consolar no es quitar el dolor, es estar dispuesto a compartirlo

Henry Nouwen

Aquel que sabe consolar a los demás, nunca estará verdaderamente solo

proverbio oriental

La cura para el dolor propio se encuentra, muchas veces, en el intento de consolar el dolor ajeno  

Émile Zola

                                                                                                lauhipnosis@gmail.com

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