Editorial
De Mi Ceguera – Gabriel Avilés
De Mi Ceguera
La decadencia del día
Gabriel Avilés
presagiodemar@gmail.com
Mi ceguera
Fluyo de leche
Que se quedó
En una joven cuando
Mi tata me llevo
A estrenar mi hombría
Me decía con voz
Ronca y lastimera
“Hasta ciego puedes
Sentir la humedad
De una mujer sin valía”
Reía por mi condición
Esa madrugada
Sentí las ancas
De la carnalidad
Mi tata
Un día llegó con tu madre
Y sin prisa afirmó
“Te colgaste un milagrito”
Meses después
Naciste, pequeño eacuincle
Abrace tu cuerpecito
De cobre y azucenas
Según dijo la matrona
Del esquivo pueblo.
Tu madre se fue
Regreso a su pago por placeres
Y yo, cantaba en nahualt
Los arrullos de mi amá
Tus primeros años
Me ayudabas en la milpa
De mazorcas en bruma
Para ti, el circo de la tierra
Murió el tata, creciste
Como un árbol retorcido
Eras el único en la cantina
Sobrevivir como dueño
De jovencitas que daban
Su sexo en fila
Pa mantener tus pericias
Un día te fuiste a la frontera
No reconocí tu voz
Por varias oscuridades
Ya en mi vejez
Llegaste con mis nietos
Y una nuera afónica
De sentir la lumbre en sus manos
Yo, mantenía a la familia
Mendigando con canciones
Monedas en la plaza
Si no llegaba con un billete
Me amarrabas a un tronco seco
Pa darme de palazos en friega
Un día no desperté
Me tiraste a la fosa séptica
Te fuiste cual cobarde
Las grietas encontraron mis huesos
Por mi olor a vinagre
Nadie me llora
Solo tu mujer reza debajo
De la tierra donde duermo
Ciego
Liberado a la luz
Demasiado tarde
Imagen tomada de Internet con fines artísticos