Editorial
GUILLERMO SAMPERIO – A la memoria de un mago de ciudad
GUILLERMO SAMPERIO
a la memoria de un mago de ciudad
El escritor es hermano del ilusionista y su arte consiste en hacer visible a los demás su mundo interior; pero debe hacerlo con cuidado, de forma íntima, discreta, sin la estridencia de lo evidente…
Guillermo Samperio
Una mañana lluviosa y fría de diciembre de 1979 emigré en compañía de mi familia a la ciudad de México en busca de un mejor porvenir.
Desde que yo recuerdo siempre quise ser escritor, leía cuanto libro llegaba a mis manos y deseaba escribir mis propios poemas, microficciones y cuentos.
Una tarde nublada de abril de 1996 conocí al escritor Guillermo Samperio, quien me invitó a uno de sus talleres literarios.
Qué fortuna para una persona como yo contar con las enseñanzas de un gran maestro,pero, sobre todo, con la amistad de un ser extraordinario. A su lado aprendí muchos de los recursos literarios y sociales que hasta hoy me sirven para desenvolverme en el medio cultural de México.
Guillermo Samperio nació el 22 de octubre de 1948. Cultivó todos los géneros literarios, pero es en el cuento donde tiene un mayor reconocimiento.
Este día lluvioso de otoño como tantos otros lo recuerdo fumando, bebiendo café de Cuetzalan, bromeando o contándome algún pasaje amoroso con alguna mujer.
Estoy sentado a su derecha como cada jueves en el taller literario. Me mira malicioso y pícaro, atento o distraído, bostezando y esperando quedarnos solos en su biblioteca, para proponerme alguna “chambita literaria” o para leerme algún texto propio o ajeno.
Mi maestro, mi amigo y en algunas ocasiones mi jefe, falleció el 14 de diciembre del 2016 en la ciudad de México y yo me enteré de su muerte por un mensaje de mi amiga Ana Lilia Camelo Aguirre mientras asistía al novenario de José Eleuterio, mi padre bajo la lluvia y la niebla de Alahuacapan, comunidad de la que soy originario.
Diario de otoño, Eugenio Valle Molina, Cuetzalan, Puebla, 2019-2026.