Editorial
El Concertista – Gabriel Avilés
El Concertista
La decadencia del día
Gabriel Avilés
Amanece
Bisagras tiemblan
Puertas abren y cierran
Lagañas del despertador
Y la cafetera irrita
A los acosadores de la mañana
Un concertista empieza su práctica
Haydn desglosa oberturas
De mi desafinada soledad
Leo las noticias
Del mes pasado
Mientras la taza evapora
Al megáfono comprando vidas
De los pudores extraviados
La madrugada anterior
El móvil no deja de vibrar
Es mi madre que asegura
Mi estancia en la comida
El concertista se despoja
De Hayden y sigue con Mozart
Entre advenedizas toccatas
Riego orquídeas y su manecetero
No pasa del corredor
Las hormigas comen migajas
De mi espíritu desgajado
Que se pasea por fugas
De un concertista dedicado
A la música de Chopin en Re menor
Acorde a la sonámbula tristeza
El piano se aferra a sus dedos
Yo, vecino escarlata
Imagino sus manos
En mi espalda y
Por el cabello revuelto
De un Debussy devoto
Al erotismo sagrado
Limpio las ventanas
El agua disimula el idilio
De un libro escrito en la zozobra
De las flores del mal en mi bañera
Donde los versos se venden
A las slogans de televisión
Fuera de cuadro y verdades
Tomo mi cuadernillo
Todos los poemas
Imaginarios y decadentes con
Algunas manchas de vino
Y palabras borradas
Por el pasaje de las corcheas
Y la lápida de lo cotidiano
El mediodía se desplaza
Este domingo deslinda al sol
De su alcurnia barata y sola
El concertista apaga el ensayo
Salimos a la calle al mismo precio
El viaja a su concierto
Me saluda por cortesía
Tomo el metro en el último vagón
A la hora memos invisible
Un buen mole y jamaica
Descubren mi tarde
Después, regreso a casa
Y en mi reja, una partitura
Se acuesta descalza
Junto a mis botas de piel
La levanto con finura
Ya en mi cuarto
Le hago el amor
Hasta deformar su partitura
De pasión encarcelada
Mi novia abre con sus llaves
Una bisexualidad
De ser y mentir entre sus senos
Y el amor definitivo de mis días
En teclas de blancos, negros
Y mi veneración magenta
A un concertista
Siempre en la amargura de Mozart
Y el híbrido sonido del Réquiem
Que se inventa en mis caricias
Imagen tomada de Internet con fines artísticos