CAMINAR DESCALZOS EN LA ARENA
GUILLERMO ALMADA
Caminar descalzos en la arena
debajo de la lluvia,
besarnos en la soledad absoluta
sin que nadie nos vea.
Cantar juntos, canciones
que muy pocos recuerdan.
Despuntar la libertad con un poema.
Soltar pájaros.
Contar estrellas.
Amarrar mi corazón al vértice
de tu sonrisa
y beber desde tu boca
en la comunión floral de las ofrendas.
Abordar el estrépito de tu mirada
estrenando los versos y la alquimia
de las horas perfectas.
Suspender toda acción por el momento
que nos dure un silencio.
Confundirnos hasta ser uno en dos
y dos en uno,
es decir, vos en mí y viceversa,
y recién entonces, después
de desmoleculizarnos,
despertar, y comenzar
nuevamente a soñarnos
