TECNOLOGIANDO
LAURA SALAMANCA L.
LOS ADOLESCENTES Y SUS INTERPRETACIONES ERRÓNEAS
Nuestros adolescentes creen que no pasa nada en muchos aspectos, se creen inmortales y por eso los deportes extremos, piensa que son infértiles que no pueden tener hijos o las chicas no pueden quedar embarazadas desde la primera vez que tienen relaciones, se sienten intocables piensan que nadie les puede hacer nada.
Difícilmente miden las consecuencias de sus actos, y en muchas ocasiones a muy corta edad se ven sumergidos en responsabilidades importantes y terminan teniendo hijos o en reclusorios por estar involucrados en situaciones que los llevaron a eso.
Saber razonar, implica dejar de vivir en la imaginación, dejar de creer que no van a sufrir consecuencias. Muchos adolescentes piensan que el sida o alguna enfermedad de transmisión sexual, solo les puede dar a conocidos o a gente muy alejadas de ellos y se arriesgan a tener sexo sin protección.
Esas ideas son equivocadas y si no se dan cuenta, se encontrarán en el mundo real en el que viven y encontraran a su paso problemas una y otra vez y lo que es más común es que empiezan a culpar a los demás de sus sufrimientos.
Para no llegar a esto y sufrir terribles decepciones y evitar estrellarse de frente, es importante comprender que tu mentalidad es la responsable de que seas feliz o no. Por eso hay que ser muy cuidadoso con lo que se piensa, porque con solo una idea se puede echar a perder la vida e incluso acabar con ella.
Como adolescentes les encanta disfrutar de su vida y está bien hacerlo. Pero si no se razona adecuadamente la mente engaña haciéndoles creer que están obteniendo algo placentero, pero esto casi nunca es real.
Saber razonar puede ser la diferencia entre ser feliz o acabar con la felicidad del futuro.
La vida no tiene un programa de complacencias, el mundo no se preocupa por lo que necesitas o lo que se te antoje, más bien representa retos constantes que los jóvenes deben de aprender a enfrentar y si lo toman acertadamente pueden vivir vidas emocionantes y llenas de alegría. Normalmente la mente está diseñada para resolver problemas, pero a veces los pensamientos tienden a complicar las cosas y nuevamente se tiende a culpar a los demás, eso hace perder mucho tiempo en lugar de aprovecharlo para tratar de resolver las situaciones.
En cambio, cuando se dedican a actuar, ponen a trabajar todas sus herramientas necesarias para afrontar el problema y no tienen tiempo para pensar en otras cosas como: ¿qué tal si no puedo? o ¡qué difícil es esto! A veces no se sabe cómo hacerlo, pero también es válido pedir ayuda a internet o a alguien con conocimientos. Acostumbra a tu mente a probar diferentes alternativas a la hora de enfrentarte a cualquier reto.
Lo más productivo es dejar de esperar y exigir que los demás sean como tú quieres. Con el tiempo comprenderás que, si cambias de actitud, la vida es menos difícil y más placentera no en la fantasía sino en la realidad.
A veces a los jóvenes se les olvida tratar de resolver problemas y solo se enfocan en desquitarse de lo que les hacen, discutiendo, humillando y tratando de dominar a los demás en vez de pensar en alternativas por eso son importante hacerse estas preguntas:
¿La forma en que me comunico contribuye a resolver el problema?
¿Mi conducta ayuda a mejorar las cosas?
Dejar de creer que resolver un problema es decirle al otro ¡tú debes de cambiar!
Trata de asumir la responsabilidad de aprender cómo funciona el mundo, para poder modificarlo desde ti mismo.
1.- plantear el problema
2.- realizar una lista de todas las posibilidades que hay para resolverlo
No importa que algo de la lista parezca absurdo, sin embargo, hay que anotarlo, después pueden ser modificadas o combinarlas para plantear una buena idea de verdad, juega con las posibilidades hasta que surja algo que se pueda realizar. Te sorprenderás de lo creativo que puedes ser si te atreves a intentarlo.
El que no sabe lo que busca, no entiende lo que encuentra
Claude Bernard
La libertad de uno termina donde empieza la del otro
John Stuart Mill
La fuerza sin inteligencia se derrumba
Séneca
