Editorial

Sobre Los Lienzos Blancos – Guillermo Almada 

Sobre Los Lienzos Blancos
Guillermo Almada
Dormida y desrropada,
sobre los lienzos blancos
de tu cama.
Con solo tu cabello
cubriéndote parte de la cara,
y el resto
esparcido, salvaje,
sobre el almohadón.
Me atreví a recorrerte,
a desearte, y a satisfacerme.
Transitar tus territorios
más privados,
besar tus muslos blancos,
arremeter con mi lengua
tu entrepierna.
Mientras reventaban
jazmines impolutos
en tus senos.
Tus gemidos marcaron
el tempo de los cuerpos,
y yo perseguí el trazo
de la armonía de tu pelvis.
La pasión nos recorría
acelerada,
mientras yo buscaba el cauce
de tu corriente interna.
De pronto la erupción,
el éxtasis, frenesí puro.
Tus ojos y los míos
fundieron su mirada,
hubo como un silencio
litúrgico, alborado.
Y solo nuestras bocas,
enmudecidas
en el beso,
supieron que decirse.
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