En La Ridiculez del Parkinson
La decadencia del día
Gabriel Avilés
Me desquebrajo en la ridiculez del Parkinson
Mis manos hacen reír a los títeres
Que bailan por todo escenario
Mientras mi madre limpia el mosaico
A causa de la leche derramada
Por los dedos y su zozobra
Mientras el perro lame pantalones
Con sabor a tembloroso yugo
Y sus patas juegan con
Involuntarios movimientos
Consolados por el grifo
O los enmohecidos vendavales
De un sismo íntimo y constante
Aún en treguas cansadas
Por el matiz del infortunio.
Imagen tomada de Internet
#gabrielavilespoeta
