Editorial

LOS ÁNGELES HARAPIENTOS – Eugenio Valle Molina

LOS ÁNGELES HARAPIENTOS

Eugenio  Valle Molina

Edición conmemorativa

1999-2026

 

Agradecimientos

Quiero expresar mi gratitud a las personas que colaboraron en la edición y grabación de este breve y extraño poemario:

A los jóvenes poetas Juan Pablo Vasconcelos y Adrián Lara por ocupar su tiempo y su talento en escudriñar en los versos más neblinosos de mi oficio literario. A Teodoro Villegas, a Arabella Jiménez y a Claudia Meléndez por dirigir la grabación en los estudios radiofónicos de la Universidad Autónoma Metropolitana, en junio de 2012.

 

Los ángeles harapientos

Eugenio Valle Molina

 

Toda desesperanza es un ultimátum a Dios.

Ciorán

 

 

1

Un ángel harapiento

tañe la campana de vidrio

en el umbral del silencio

donde nadie cambia de nombre,

ciudad en la que vive

quien nos mira arder

bajo la llama del presagio.

 

 

2

para Alfredo Valencia

Sembradío de sombras

es la conciencia del ángel harapiento

cuya felicidad se difuminó en el alba

melancólico hurta la mirada fugitiva

y el beso apresurado

para consumar el acto de la permanencia.

 

 

3

a Gabriel Landívar

 

Otro ángel harapiento

ensaya a mitad de la tarde

la sonata del amor furtivo,

en duda y duelo se esparce

la armonía de su violín

y una mujer mira rodar

un sol sucio en el plato.

 

 

4

Ángeles harapientos asolaron

la noche de otoño en que nací

un viento funerario cegó mis ojos

y anduve al amparo de una mujer

única custodia de mi vida

páramo de niebla donde a diario

el amor

la amistad

el poema

paliativos son de mi duelo.

 

 

5

a Guillermo Samperio

 

Un viento augural remueve la ceniza

que yace bajo mi piel

rastro de cinco soles

que se eclipsaron

al designio del ángel harapiento

motivo primigenio

de escuchar en la vigilia

al perro que gruñe y ladra oculto

tras la puerta gris de mi conciencia:

audaz en la tristeza continúo el periplo

a la ciudad donde me espera el día.

 

 

6

Los habitantes del día

hurgamos el silencio

para encontrar el jazmín

que sólo por nosotros

adquiere un nuevo fulgor:

celebremos que el ángel harapiento

ande extraviado

en los senderos del infortunio.

 

7

Prófugos de su sombra

miramos rodar el día

espejo en que su imagen

y su nombre se bifurcan

íntima oportunidad

para reunir en el canto

el duelo y la alegría:

los ángeles harapientos

agonizan ya bajo la niebla.

 

 (La edición de este poemario en poster fue realizada en 1999 por Ad´hoc, Ingeniería Cultural cuyo director fue Guillermo Samperio. Diseño de Héctor Falcón.)

 

EUGENIO VALLE MOLINA

Nació el 2 de noviembre de 1973, en la comunidad de Alahuacapan, Cuetzalan, Puebla. Es poeta, escritor, periodista cultural, coordinador editorial, conferencista en diversos centros universitarios, locutor y productor de radio. Su obra literaria ha recibido la atención crítica de escritores nacionales e internacionales, entre ellos, Guillermo Samperio, Carlos Montemayor, Constanza Roca y Álvaro Mutis. A partir de octubre de 2016 forma parte de la Enciclopedia de la Literatura Contemporánea en México, Fundación para las Letras Mexicanas, Secretaría de Cultura.

Actualmente, Eugenio Valle Molina escribe Los milagritos de don Eleuterio, Cuentos y microficciones en náhuatl y en español, prepara la segunda edición de Nekuikatilmej tein Cuetzalan Cantares de Cuetzalan Xochitajtolmej ika maseualtajtol uan koyotajtol Poemas en náhuatl y en español y colabora con diversos textos en el periódico electrónico La Opinión, de Mérida, Yucatán.

To Top