Editorial

LAURA SALAMANCA L. – EL SUEÑO

TANATOLOGIANDO

LAURA SALAMANCA L.

EL SUEÑO

 

Nuestro cerebro en el transcurso del día presenta una serie de destellos luminosos, entre las redes neuronales mientras trabaja y es que todo el día está trabajando. Todos estos destellos corresponden a los distintos órganos sensoriales que están recibiendo en ese momento información y la proyectan eléctricamente en esas áreas. Cuando llega la noche y la persona reposa sobre su almohada poco a poco los “inputs” sensoriales se van apagando y esas entradas de información se van inhibiendo lentamente.

En el sueño la característica principal es la carencia de actividad sensorial, como si el organismo quisiera también dejar reposar los mecanismos neuro sensores que nos ponen en relación con el marco externo, sin romper el contacto con el exterior y es que quedan mecanismos como de guardia que nos alertan del peligro, no podemos del todo desconectarnos.

Ejemplo: si un niño a media noche llora, la madre inmediatamente lo escuchará y es que le quedó un foco de actividad situado en el lóbulo temporal y es que la actividad pensante (cortico-frontal) no cesa durante el sueño, aunque se cortan todas las conexiones nerviosas con los órganos motores susceptibles de traducir en energía muscular, todas las elaboraciones intelectuales.

También disponemos de un mecanismo defensivo que selecciona todos los estímulos externos y esto funciona tanto cuando dormimos como cuando estamos despiertos lo cierto es que cuando aparece una imagen luminosa o un ruido estruendoso o hasta un olor desagradable activa uno de nuestros sentidos, pero si el estímulo es muy recurrente acabamos por no percibirlo.

El estado del sueño es, biológicamente más normal que la vigilia; cuando el animal se despierta, lo hace por una emergencia. En el hombre, sin embargo, se han invertido los términos.

Muy poco se sabe que sucede en el interior del cerebro humano cuando se duerme ni tampoco sabemos a ciencia cierta qué mecanismos le permiten penetrar en la realidad “onírica”

Algo que no ha dejado de asombrar a los científicos es la conducta extraña de los sonámbulos. Muchos parapsicólogos piensan que el sonambulismo es un signo característico de muchos médiums o sensitivos.

La forma más habitual de este misterioso estado de consciencia suele expresarse mediante agitación motriz en el curso del sueño, movimientos labiales. El sujeto dialoga con personajes imaginarios que probablemente visualiza en sus episodios oníricos, canta, ríe, solloza y grita despavorido ante angustiosas e insoportables visiones. El acusado dramatismo de estas vivencias del sonambulismo induce a creer en la existencia de un universo paralelo que la acusada sensibilidad de ciertos sujetos experimenta de un modo tan vívido y real como si estuvieran despiertos.

Mi niñez estuvo cargada de estos eventos, y todo respondía a parte de lo que había vivido en el día y por las noches lo replicaba como la continuación de lo que había sucedido, una noche llevé a cabo una conversación con mi padre que también era sonámbulo y él respondía como si estuviéramos despiertos los dos, tenía yo, cómo 9 años de edad. Por la mañana mi mamá nos platicaba todo lo que habíamos dicho y el tiempo que nos habíamos tardado en platicar, y nosotros no recordábamos nada.

Realmente los estados del sueño lo mismo que el cerebro humano es algo que va a llevar mucho tiempo poder comprender.

Una vida está hecha de la sustancia de los sueños ¿qué significado tiene esa sustancia? ¿porque nos plantean noche tras noche, acertijos que debemos resolver?

 

 

 

 

 

 

El mejor puente entre la desesperación y la esperanza es una buena noche de sueño

  1. Joseph Cossman

No es arte pequeño el de dormir: para llegar a dominarlo hay que pasarse todo el día despierto 

Friedrich Nietzsche

Dormir es distraerse del mundo

Jorge Luis Borges 

Un día bien aprovechado trae un sueño reparador

Leonardo Da Vinci

 

lauhipnosis@gmail.com

 

To Top