Con más de 90 mil toneladas de sargazo acumuladas en el mar, de las cuales alrededor de 10 por ciento arriba a las costas de Quintana Roo, este fenómeno dejó de ser estacional para convertirse en un “problema estructural” que obliga a replantear su manejo para atender los impactos ambientales, turísticos y sociales que ocasiona, afirmó José Luis Samaniego, subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Ante este escenario, el gobierno federal busca transformar el desafío ambiental en una oportunidad económica mediante un esquema de recolección, aprovechamiento industrial y economía circular que permita procesar el sargazo y generar nuevas cadenas productivas, y para lo cual se decretó el Polo de Economía Circular de Puerto Morelos.
“El problema del sargazo es uno que se está volviendo estructural, en efecto hemos llegado a tener picos hasta de 90 mil toneladas, del cual aproximadamente el 10 por ciento acaba recalando en las playas más turísticas que tenemos en Quintana Roo”, indicó.
Durante el panel “Del desafío a la oportunidad: transformar el territorio a través de la Economía Circular”, el funcionario señaló que la estrategia contempla fortalecer la recolección oceánica para evitar que el sargazo llegue a las playas y provoque afectaciones a los ecosistemas costeros, especialmente a dunas y zonas de protección ambiental.
Detalló que actualmente la Secretaría de Marina opera en Puerto Morelos un punto con capacidad para recibir embarcaciones de cierto calado, donde realiza labores de retiro del alga con una capacidad instalada de hasta 600 toneladas diarias, volumen que se prevé incrementar gradualmente a 2 mil 200 y posteriormente a 3 mil toneladas por día.
“La idea es que la Marina vaya incrementando su capacidad de recolección oceánica, complementada con el trabajo que realizan los hoteleros en playa, para interceptar el sargazo antes de que alcance la costa”, dijo.
El funcionario señaló que, una vez recolectado y desembarcado en Puerto Morelos —y eventualmente en otros puntos de la costa—, el sargazo sería trasladado a un parque de procesamiento donde comenzaría su transformación para incorporarlo a cadenas productivas bajo esquemas de economía circular.
Samaniego agregó que la Secretaría de Hacienda también participa en este proyecto a través de incentivos fiscales para atraer empresas al polo de aprovechamiento del sargazo.
Explicó que el fenómeno tiene un origen regional: el sargazo se desplaza con las corrientes desde el norte de Sudamérica, ingresa al Caribe, impacta la península de Yucatán y continúa su trayectoria hacia Florida. Este nuevo “cinturón de sargazo ya es un fenómeno estructural”, recalcó.
Mencionó que para enfrentar el crecimiento del sargazo a escala global se requiere atender sus causas de origen, como la deforestación de la Amazonia, el arrastre de agroquímicos hacia los océanos y los efectos asociados al cambio climático, factores que favorecen su reproducción y desplazamiento. “Entonces, es un fenómeno con el que da la impresión de que vamos a tener que vivir permanentemente”, indicó.

