Espectaculos

Penélope Cruz y Javier Bardem protagonizan ‘Búnker’, de Florian Zeller

En el festival de cine de Venecia se habló en español. La presencia de la pareja Penélope Cruz y Javier Bardem protagonizaron Búnker del director austriaco Florian Zeller. La presencia de ambos ha causado una especie de tormenta española. La cinta de Zeller es una nueva colaboración cinematográfica después de varias producciones en las que han compartido pantalla, desde el Jamón Jamón de Bigas Luna en 1992,  Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen en 2008,  El consejero de Ridley Scott en 2013,  Loving Pablo de Fernando León de Araona en 2017 que tambien se estrenara en Venecia.

Penélope Cruz da vida a Sofía quien está empleada como editora mientras que Bardem personifica un afamado arquitecto. La pareja ha decidido radicar en Londres con sus dos pequeñas hijas.

Los diálogos entre las figuras de Sofía y Miguel al igual que la interacción con sus hijas es en español mientras que la inserción en el  mundo social y laboral es en inglés.

Cruz y Bardem, realidad y ficción 

La producción franco-española reúne a Cruz y Bardem como pareja dentro de una historia escrita específicamente para ellos. La propuesta resulta particularmente significativa porque ambos son pareja en la vida real y Zeller utiliza esa dimensión biográfica como parte de la estructura emocional de la película, ellos fueron de hecho el punto de partida según confirmó en conferencia de prensa. Se trata además de su primera película escrita directamente para la pantalla y no de una adaptación de teatro, el medio en que Zeller es experto.

Idea basada en el plan de un millonario tecnológico

El exitoso arquitecto que ha recibido el premio más importante de arquitectura lo que le permite decidir qué tipo de proyectos acepta se encuentra trabajando en la planeación de un hospital en Munich cuando recibe una propuesta económicamente irresistible: diseñar un búnker de supervivencia para un multimillonario tecnológico radicado en California; imposible evadir el paralelismo con el dueño de Meta, protagonizado por Paul Dano lo cual de hecho confirmó Zeller al declarar en conferencia de prensa que la idea de la película se gestó habiendo leído un artículo en el que se informaba que Mark Zuckerberg estaba construyendo un búnker de supervivencia en Hawai.

Crisis de valores

La posibilidad de que Miguel acepte la oferta conlleva una dimensión moral que pone en conflicto a Sofía, su esposa. Tras 17 años de matrimonio se cuestiona sobre la identidad de su compañero de vida al aceptar un proyecto concebido para que unos cuantos puedan salvarse mientras los demás quedan fuera si el mundo empieza a desaparecer. La arquitectura adquiere entonces una función dramática.  La presión emocional y la dificultad de escapar de sus propios conflictos y dudas hace parecer que la pareja comienza a construir su propio búnker personal.

El temor al futuro puede adoptar diferentes caras.  Puede ser una guerra, una catástrofe ecológica, el colapso de la sociedad o, en una época dominada por multimillonarios tecnológicos y la dimensión moral de la construcción de un refugio subterráneo capaz de preservar a unos cuantos privilegiados mientras el mundo exterior se desmorona es una inquietante posible realidad.

Desigualdad social

El búnker se convierte así en mucho más que un espacio arquitectónico. Es una metáfora de la desigualdad, del aislamiento y de una sociedad que parece prepararse para el desastre sin preguntarse quién tendrá derecho a sobrevivir.

El significado social de la película y los privilegios de una clase social adinerada convierten a la familia española en una metáfora de vivir en un propio búnker, la casa cuenta con numerosos y sofisticados  sistemas de seguridad.

Cuando el vecino comienza a construir una ventana en uno de los muros que dan al jardín de la familia se revela un importante aspecto de desigualdad. El vecino, un humilde trabajador de la construcción vive en un cuarto obscuro de un sótano sin acceso alguno a la luz del dia. Su barrio ha sido ocupado por empresas inmobiliarias que han construido residencias para ricos. Ha quedado encerrado. El afamado arquitecto amenaza al trabajador con contratar un abogado de no desistir de su intención de abrir una ventana que da a su jardín. Gracias a esa ventana el vecino es testigo de un atraco que sufre la familia y que los salva de una tragedia mayor al llamar a la policía.

Finalmente el arquitecto rechaza la jugosa oferta afirmando que prefiere construir ventanas que miren al exterior en lugar de Búnkers para aislarse y esconderse.

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