El huachicol fiscal le ha costado a México más de 600 mil millones de pesos, y a un año de su descubrimiento han sido detenidos siete marinos, presuntos integrantes de esta red de contrabando, así como el exgobernador Ernesto Ruffo, propietario de la empresa Ingemar.
Los presuntos cabecillas de la red en las aduanas marítimas, Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, están presos en un penal de máxima seguridad, al igual que los capitanes de navío Clímaco Aldape y Humberto Enrique López Arellano.
Sin embargo, la Fiscalía General de la República y la Semar aún no han podido dar con el capitán retirado Miguel Ángel Solano Ruiz, pieza clave de la red, ni con el exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, declarado ilocalizable.

