Sólo dos de cada tres viviendas en el país son habitadas por sus dueños, ligeramente por debajo de lo registrado cinco año atrás; mientras, más de 7 millones 635 mil están en el mercado de alquiler y una proporción menor es prestada, indican datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Durante los últimos cinco años, en todos los estados del país, salvo Chihuahua, se ha reducido el número de viviendas habitadas por sus propietarios, mientras el de alquiladas creció en todos, salvo Aguascalientes y Tabasco, según los registros censales de 2020 y 2025.
De las 39 millones 636 mil 594 viviendas que registró la Encuesta Intercensal levantada entre octubre y noviembre del año pasado, 26 millones 224 mil 831 se reportaron como propiedad de quien las habita, 7 millones 635 mil 834 son alquiladas y 4 millones 960 mil 14 son prestadas.
También en la Intercensal, Inegi registró que 798 mil 189 viviendas habitadas se encuentran intestadas o en litigio, y los habitantes de 17 mil 725 inmuebles no explicaron cuál es la situación de tenencia. Todo este universo sólo contempla espacios habitados.
Así, en cinco años el número de viviendas habitadas por propietarios pasó de 68.82 por ciento a 66.16, mientras el de los hogares que pagaban renta pasó de 17.3 por ciento a 19.26 por ciento; el resto se repartió entre vivienda prestada y con algún problema jurídico.
En tanto, el precio promedio de la vivienda en el país aumentó 61.3 por ciento entre el primer trimestre de 2020 y el último de 2025.
En Quintana Roo y Baja California Sur, ambos con importantes destinos turísticos, los precios crecieron 104.41 y 101.56 por ciento, respectivamente. También destacan Nayarit con un aumento de 89.87 por ciento; Baja California (86.94), Sinaloa (74.52) y Jalisco (73.88 por ciento), de acuerdo con la Sociedad Hipotecaria Federal.
Según este organismo de fomento, la Ciudad de México es donde menos aumentó el costo promedio de la vivienda entre los periodos en que se levantaron el Censo y la Encuesta Intercensal, con un avance de 37.96 por ciento, pero en una década el precio promedio en la capital creció 131.93 por ciento.
El encarecimiento de los inmuebles a escala global crea un piso desigual para quienes buscan adquirir una vivienda e incluso para alquilarla, de acuerdo con un estudio internacional.
No enfermarse para pagar un techo
El informe Un hogar, pero ¿a qué costo?, presentado el 5 de octubre, reportó que ocho de cada 10 personas en México dijeron haber reducido al menos un gasto en alimentos, o haber retrasado o evitado la atención médica durante el último año para poder pagar su vivienda, una proporción que supera el promedio global de 75 por ciento.
“El costo de la vivienda está obligando a millones de personas a tomar decisiones a expensas de la alimentación, la atención médica, la seguridad financiera y otras decisiones importantes de vida”, de acuerdo con el documento, presentado por Hábitat para la Humanidad.
En la CDMX, uno de cada cuatro están en alquiler
En la Ciudad de México, sólo 50.79 por ciento de las viviendas son habitadas por sus dueños; mientras, 26.9 por ciento, equivalente a 811 mil 824 inmuebles, son alquilados; en tanto, 18.26 por ciento son prestados y 4.04 por ciento se encuentran en algún proceso legal.
La capital del país es la entidad donde una menor proporción de viviendas son habitadas por sus dueños; además, en cinco años, en todos los estados, salvo Chihuahua, se registró un descenso en el número de inmuebles habitados por sus propietarios.
El movimiento más importante se observó en Baja California Sur, donde se redujo en seis puntos porcentuales el número de viviendas habitadas por sus dueños y aumentó 4.72 el de los hogares rentados; le siguió Nayarit, con variaciones de 5.76 y 4.54 por ciento, respectivamente.
En la Ciudad de México y en Baja California, la cantidad de inmuebles habitados por sus dueños se redujo en 4.79 y 4.31 puntos porcentuales, al tiempo que las viviendas en renta aumentaron 2.44 y 3.99 por ciento, respectivamente.

