Editorial

LAURA SALAMANCA L. – ¿QUE OCASIONA EL RESENTIMIENTO?

TANATOLOGIANDO

LAURA SALAMANCA L.

¿QUE OCASIONA EL RESENTIMIENTO?

 

Normalmente algunas personas se ven resentidas y no solo con otras personas sino con la vida, pero ¿de dónde viene este resentimiento?, no puede venir de la nada.

El resentimiento provoca en el hombre una necesidad de reconocimiento que viene de la carencia parental que tuvo en la infancia.

Con esta carencia, el individuo buscará con sus semejantes que se reconozca su valía a través de actitudes conductuales que le traerán como ganancias caricias condicionales positivas en las áreas: familiar, profesional, de pareja y social.

 

En el área familiar buscará complacer a sus familiares en todo aquello que necesita, haciendo lo imposible por llenaros de bienes materiales, en lugar de otorgarles afecto, sustituyéndolo con comodidades o regalos especiales, en espera de su reconocimiento. Así expresa su cariño y desea que lo valoren y lo respeten. No sabe expresar su amor y espera que los demás lo comprendan.

 

En el área profesional trabaja compulsivamente para que los demás vean que es útil y necesario, se desvive por servir, busca la perfección y se solidariza con sus jefes y compañeros en los conceptos culturales, tradicionales y filosóficos.

 

En el área de pareja siente la necesidad de hacerse responsable de ella como si tan solo dependiera de él, provoca una simbiosis en su vida conyugal y exige que lo quieran por que él lo ha dado todo. Pero busca una pareja que inconscientemente busque su protección y refuerce sus actitudes de responsabilidad y celoso guardián de la familia. Cuando ella sale por su propia cuenta empiezan las dificultades por no sentirse necesitado.

 

En el área social se comporta con sus conocidos y amigos en forma complaciente y es muy atento y servicial olvidándose de sí mismo y evita disfrutar e intimar reforzando de esta manera su decisión de hacerlo todo para que los demás lo reconozcan.

Cuando la persona se comporta de esta manera, se considera que adoptó en la infancia una decisión; tomando como base la lucha que habrá de realizar en el transcurso de la vida para obtener la aceptación y reconocimiento de los demás.

 

El resentimiento es una emoción aprendida, no es una emoción auténtica, nacida de sí misma, sino que de alguna manera la aprendió de una figura parental (padre, madre, abuelos, tíos, etc.) con quien se identifica al imitarla. Evita la intimidad, el disfrute, la responsabilidad y la autonomía.

Existen 2 tipos de emociones, las emociones auténticas y las emociones de rebusque

Las emociones auténticas a la vez, se dividen en 2, las agradables (alegría, afecto sexo) que se comparten con los demás y con ellas el ambiente se torna alegre y afectuoso

Y las desagradables (miedo, tristeza e ira) con las que se actúa protegiendo a quien las expresa, respetándolas después sobre todo a la emoción de la ira.

Las emociones de rebusque tienen poca intensidad al expresarse y duran mucho tiempo como la falsa tristeza ejemplo: cuando alguien pierde un familiar y guarda muchos años de luto y al recordarlo llora aunque ya tenga mucho tiempo de haberlo pedido y es que buscará mantener vivo algo que ha muerto, entre estas se encuentra también la falsa alegría, falso miedo o fobia, falsa tristeza o depresión, ansiedad, angustia, culpa, inadecuación, confusión, vergüenza, falsa ira o rabia, resentimiento, envidia, rivalidad, sadismo, saña, falso triunfo o triunfo mágico, pasividad. Y dejarán en la persona las emociones, de no ser querido, de desesperación, de inutilidad, de rechazo, de melancolía. Sin embargo, los individuos han aprendido a ocultar, por ejemplo: el llanto con una falsa alegría o sea cambiar una emoción auténtica a una falsa alegría. ejemplo en una película en el cine al ver una película triste, la mujer llora y el hombre tose o ríe para acallar su llanto. Lo cual recordará los introyectos parentales, que les mandaban mensajes como: eres hombre cuando controlas tus emociones, no expreses lo que sientas, no sientas lo que sientes etc.

 

 

 

 

Una persona verdaderamente fuerte no necesita la aprobación de los demás, igual que un león no necesita la aprobación de las ovejas.

anónimo

El resentimiento es el precio que pagamos por ceder a la presión de los demás en lugar de ser fieles a nosotros mismos.

Cuando dices “sí” a los demás, asegúrate de no estar diciéndote “no” a ti mismo   

Paulo Coelho

 

lauhipnosis@gmail.com

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