El ex vicepresidente de Odebrecht, Henrique Valladares, fue encontrado muerto en su residencia en Río de Janeiro, Brasil.
El empresario fue uno de los principales ejecutivos de la constructora que aceptaron colaborar con la justicia, confesar sus crímenes y señalar a sus cómplices a cambio de reducciones en sus condenas y otros beneficios judiciales.

