Un sismo con una magnitud 7.8 sacudió la costa de Alaska la madrugada del miércoles; se emitió una advertencia de tsunami después del terremoto y después se canceló.
“Todas las advertencias de tsunami y avisos han sido cancelados para la costa de Alaska”, tuiteó el Servicio Meteorológico Nacional.
Los sismos son más propensos a convertirse en tsunamis si son de gran magnitud y son poco profundos, según el USGS. Los temblores entre las magnitudes 7.6 a 7.8 tienen el potencial de producir tsunamis destructivos.

