La explosión ocurrida el pasado 4 de agosto en el puerto de Beirut causó daños y pérdidas económicas superiores a los 8 mil millones de dólares estima el Banco Mundial.
La detonación dejó daños materiales de hasta 4 mil 600 millones de dólares, mientras que las pérdidas económicas, resultantes de la caída de la producción en varios sectores de la economía, ascienden a cerca de 3 mil 500 millones de dólares, de acuerdo con la Evaluación rápida de daños y necesidades, realizada por la ONU y la Unión Europea.

