RADIOGRAFÍAS
Japón y México su primeras conexiones
NORMA SALAZAR
El arribo de Japón a México; tiene 2 directrices relevantes, la primera es histórica y continua, la segunda es indirecta derivada de la proximidad cultural con Francia. Las relaciones entre México y Japón principian por más de 400 años, inició en la Nueva España, según la Historia de la relación bilateral de la Secretaría mexicana de Relaciones Exteriores. El naufragio del Galeón San Francisco fue el primer contacto entre ambas naciones, frente a las costas de Iwawada (hoy Onjuku) en su travesía de retorno a las Filipinas a la Nueva España el 30 de septiembre de 1609, la tripulación del galeón recibió asistencia de la población de esa localidad japonesa.
Gracias a esta acción se salvaguardaron 317 tripulantes, de 376 que navegaban en el Galeón. En aquél tiempo gobernaba el japonés shogún Tokugawa Ieyasu, mandó a un ex marino inglés, William Adams que preparara a los novohispanos una nueva embarcación de nombre San Buenaventura, logrando retornar a la Nueva España después de un año el 23 de octubre de 1610 (Embajada, Política Bilateral). Durante el siglo XX se registraron siete aproximaciones oficiales entre ambas naciones, algunas a destacar:
1610 Primer viaje náutico de Japón a México.
1614 arribó al Puerto de Acapulco la expedición de 60 samuráis y 130 comerciantes dirigidos por el encargado del Shogun, Tsunenaga Hasekura a la Nueva España y Europa.
1638 Japón prohíbe los contactos con el exterior y cierra sus fronteras a los extranjeros.
1874 Llega a Japón un grupo de científicos mexicanos para observar el planeta Venus, dirigido por Francisco Díaz Covarrubias, asimismo publicó un informe, referente el beneficio de formar relaciones diplomáticas y comerciales.
Aportación de japonismos en la poesía mexicana 1888.
México y Japón instituyen relaciones diplomáticas el 30 de noviembre, firmando en Washington un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, fue el primero suscrito por Japón en “términos de igualdad”.
1897 El primer grupo de migrantes japoneses sale del puerto de Yokohama rumbo a México para fundar una compañía productora de café en Acacoyagua, Chiapas 1898
El Emperador Meiji confiere a México un terreno de 5,000 metros cuadrados para la sede de la misión diplomática en la mejor zona de Tokio. En Nagata Cho, adyacente a los principales edificios públicos (Embajada, Política Bilateral).
El viaje de Covarrubias para valorar el transcurso de Venus y segundo el Tratado de amistad firmado en condiciones igualitarias. Covarrubias bajo el gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada es una prueba por colocar a México entre las naciones más prosperas del mundo, primeramente el viaje contempló llegar hasta Pekín, China, ahí instalar el observatorio mexicano pero por cuestiones de tiempo no pudo llegar al destino programado, alterando los planes y logrando las cartas y permisos correspondientes para asentarse en Yokohama, Japón. Este acercamiento científicocultural derivó en el Tratado de Amistad firmado entre ambas naciones, siendo importante para Japón por ser el primer tratado en condiciones igualitarias, recordemos que en 1868 es obligado a abrir sus fronteras a los extranjeros bajo amenaza de ser atacado.
Este acuerdo encarnó el retorno de la autonomía japonesa e inició la presencia del país nipón a nivel internacional. La segunda vía de relaciones con Japón fue a través del linde cultural con Francia, México asumió un afrancesamiento durante el Porfiriato, pero la relación entre México y Francia precede al gobierno de Díaz inclusive a las intervenciones francesas, lo mismo sucedió con algunos franceses que disfrutaron una afinidad por el lejano Oriente. No hay que perder de vista que uno de los alumnos del pintor August Dominic haya sido el ascendente del orientalismo asiático en Francia, por ejemplo, El baño turco (1862) o La odalisca (1861). Posteriormente la atracción del pintor Bracquemond quien fue uno de los primeros admiradores de las formas artísticas japonesas, proporcionándoselas a Baudelaire, los hermanos Goncourt, Manet, Degas y Monet. La estampa japonesa nombrada Uyiko-e o pintura del Mundo Flotante de interés para los pintores franceses por mostrar la trivialidad, maleabilidad y futilidad desde un punto de vista oriental.
Un ejemplo de influencia japonesa entre los pintores franceses es el Retrato de Zola (1868) donde Manet pinta un grabado de Toyokuni fue la primera intertextualidad entre obras pictóricas francesas y japonesas.
Ahora bien, el japonismo como vertiente artística llega a México a través del modernismo, Rubén Darío promueve lo Oriental en El rey Burgués. Mientras que en la poesía, Tablada y después Efrén Rebolledo son los iniciales en implantar elementos japonistas en la poesía mexicana. La categoría dio al japonismo desiguales escrituras. Tablada y Rebolledo hay que adicionar seis poetas que visitaron Japón después de los años 50 ʾs como: Octavio Paz, Maples Arce, Sergio Mondragón, Aurelio Asiain, Cristina Rascón y Daniela Camacho, los últimos tres a discrepancia de los anteriores asimilaron la lengua japonesa.
Termino ávidos lectores con una reflexión, el Japonismo fue atrayente para los poetas que visitaron Japón, otros poetas incorporaron japonismos entre ellos y ellas, Francisco Hernández, Raúl Renán, Mario Bojórquez, Herson Barona, Jorge Valdés Díaz-Vélez y Christian Peña, sirvieron de inspiración para las nuevas generaciones, el acercamiento con literaturas de otras regiones como Ezra Pound o los Beat anglosajones.
