Editorial

Cavilaciones  e interrogantes A través del documental y la fotografía – NORMA SALAZAR

RADIOGRAFíAS

Cavilaciones  e interrogantes

A través del documental y la fotografía

NORMA SALAZAR

Los muxes nacieron biológicamente hombres, pero adoptan el  comportamiento de una mujer. Un muxe tiene un papel significativo dentro de la familia, en las festividades, tienen una especial obediencia por la madre. Imprescindible en el etnosimbolismo de las festividades que ellos celebran en  las velas.

TI –MUXE NI ÉL NI ELLA, un documental del director Javier Solórzano Casarin, el origen de este cortometraje se origina por la serie fotográfica de la fotógrafa mexicana Susana Casarin; entrevé la vida de Krystal y Paulina en el pequeño pueblo de Unión Hidalgo en el estado de Oaxaca, México.

Dos protagonistas coinciden en que no todo es lo que comúnmente se conoce a  los muxes, detrás de su animosa presencia social y sus coloridos atuendos, textiles, entre otros menesteres. Historias de violencia, explotación laboral pues se les condena a realizar labores de otros y dejar sus propias expectativas en pausa, viven el rechazo por parte de sus familias, comunidad. En TI-MUXE NI ÉL, NI ELLA, Krystal y Paulina pretenden que sus historias se desmitifiquen, “el tercer género”, que se reconozca su forma de vivir y se reconozcan sus Derechos Humanos, por ello tienen la esperanza en el que el documental visibilice otras latitudes, mostrar cuáles son sus motivaciones, sus luchas.

Javier Solórzano Casarin nos platica como surgió este documental TI-MUXE NI ÉL NI ELLA

Agradezco a la fotógrafa Susana Casarin, puesto que existe una relación de cercanía construida  con mis protagonistas Krystal y Paulina por su serie de fotografías de Muxes, travestis, transgénero. Existía una confianza, sabían quién era  mi madre es una mujer muy sociable, humilde que ha trascendido en todo el mundo. Así surgió la amistad con estos dos personajes del pueblo de Unión Hidalgo esto facilito de poder entrar al lugar de manera muy viable. Debo reconocerlo sino fuera por mi mamá tendría que pasar bastante tiempo en ponerme a su disposición con ellas.

Entiendo perfectamente esas situaciones. Había realizado documentales y pasado algunos meses anteriores con la persona que llevo y estar  filmado para poder hacer este enlace de confianza, una cercanía que pudieran  acostumbrarse, a confiar en mí. Existe un momento en que yo desaparezco, es decir, no percibían la presencia de la cámara ni a la persona que cargaba; filmar sus vidas habituales, la experiencia en el filme es muy honesta. Fui muy afortunado gracias a mi madre porque logré entrar libre al pueblo de la Unión Hidalgo que ni siquiera percibían la cámara, seguían su ritmo de vida cotidiana.

¿Cuánto tiempo se llevó filmar el documental?

Levantamos el material y nos quedamos 3 o 4 días en la Unión Hidalgo luego nos dirigimos a la ciudad de Oaxaca. Me encantó como director-documentalista operar con la cámara todo el tiempo porque teníamos tres meses para realizar el documental. Realmente atestiguar de una mejor manera posible, por otra lado, me sirvió recordar que existe una escuela documentalista que se llama Pert Wainsong decía que el mejor documental es  La mosca en la Pared, tu no sientes que esta la cámara hay tanto un concepto editorial de lo que se tiene que contar casi es imposible porque en el momento en que tu tomas una cámara y la pones en algún lado, grabas algo  ya existe un concepto diferente, es imposible evitar eso pero tratar de hacerlo menos invasivo posible que no exista un domino de lo que se tiene que contar y, como forzar la historia, los personajes, forzar las situaciones, no es dejar las situaciones que fluyan naturalmente y en verdad es lo que sucedió  en ese parámetro. Verdaderamente  yo con la cámara seguí todo el tiempo a Krystal y Paulina tratando de adentrarme a sus espacios con el mayor respeto posible tanto personales, laborales con su familia y, si es muy interesante.

Tus directores de cine  

John Cassavettes un pionero del cine independiente y cinema vérité en los Estados Unidos de Norteamérica y  Frederick Wiseman gran documentalista.

Platícanos, ¿el por qué mostrar en un documental estos temas complejos donde existen prejuicios, discriminación, homicidios, etcétera?

Como tú lo mencionas Norma, el prejuicio del mundo homosexual, LGBTQ+, el mundo transexual, el mundo de los travestis son mundos que no tienen que ver con la familia, muchas situaciones que no tienen un sentido en realidad; tanto Krystal como Paulina están muy arraigadas  a su familia, muy arraigadas a sus madres, en muchos casos se quedan toda la vida con sus padres hasta que fallecen, los cuidan, los acompañan para ellos es el centro de sus días sus vidas para ellas, en ese sentido fue algo muy especial realizar este documental.

¿Cuál fue la experiencia de trabajar con la fotógrafa Susana Casarin este documental?

Mi mamá es una mujer comprometida con su trabajo, ante todo, la admiro como fotógrafa es muy profesional. Comenzó una serie de fotografías de transgéneros, travestis y transexuales hace años. Como madre me ha hipnotizado su trabajo visual, a través de la honestidad, respeto, compasión.

Trabajar con ella es abrir puentes y conceptos visuales como lo fue Krystal y Paulina con estas protagonistas que cohabitan al margen de la sociedad o inmiscuidos en las sombras. Susana Casarin con sus imágenes ha expuesto la complejidad. Mi madre extraordinaria ha abierto la puerta que permite ver su intimidad de estas mujeres que han sobrellevado la paradoja de la naturaleza.

Termino ávidos lectores, Javier Solórzano Casarin es un documentalista complejo, versátil en cada filme que realiza. Por su parte Susana Casarin es una fotógrafa mexicana que a través de su cámara muestra las otras realidades sin medios tonos, ambos han esclarecido en este documental la intimidad de las muxes del Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca. Atestiguando la femineidad latente en Krystal y Paulina más allá de la fisonomía, para Javier es importante exponer en salas de cine, diversos espacios, lugares dentro y fuera del país TI- MUXE NI ÉL NI ELLA nos revela de lo que realmente somos como seres humanos, sí, es un profundo contexto como él afirma:

“Para mì, un hombre que se siente y se sabe mujer, o mujer que se siente y se sabe hombre, no vive una ilusión, vive una certeza de su corazón y mente. Eso para mì es real”

 

Fotografía 1: Susana Casarin

Fotografía 2: Norma Salazar

 

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