RADIOGRAFÍAS
Durmientes pinceles de Silvia H. González
NORMA SALAZAR
Estamos viviendo tiempo de soplos, donde se procura visibilizar las artes para dar un mayor goce y confirmar que las áreas humanísticas están a contracorriente en tiempos turbulentos, como si estuviéramos escuchando aquellas épocas del filósofo griego Aristóteles, que indicaba “el arte es una actividad humana, lo que distingue de la naturaleza, y reside en el proceso de producción y no lo producido: los productos del arte pueden ser o no ser; los de la naturaleza surgen de la necesidad”. Las declaraciones artísticas son diversas en cuestión de expresión, el arte asume una visión importante. El arte se conforma por las representaciones más fieles de la realidad. En el ámbito del arte abstracto se encuentra las variantes de ideas y emociones a través de sus múltiples formas, matices, representación literal. Ahora bien, el arte realista es una expresión de total observación y recrea el mundo físico lo que difiere al arte abstracto al crearlo concreto, apoyándose en un lenguaje puro que evoca conceptos y emociones.
Con este breve preámbulo nos aproximaremos a dar un recorrido en la obra de la pintora y maestra Silvia H, González que dedicó su vida a la pintura, dibujos, los óleos, y los acrílicos sin dejar el grabado. Siempre el lienzo, la materia, la forma y el color.
¿Qué significa el Ferrocarril en la pintura? Es un símbolo en la era moderna, el progreso; la velocidad el impacto en la sociedad, para nuestra artista plástica es una grafía venerable un emblema realista en todas sus conveniencias y figuras más complejas, sus coloridos; los volúmenes en todo lo interminable como objeto de pintar por pintar, una contextura transcendental. Crea y recrea una mutación viva, es decir, el ferrocarril es una máquina viviente con sus apoyos los durmientes, clavos, rieles, vías son refuerzos en el lienzo van recibiendo vida propia. La vasta obra visual de Silvia H. González muestra interrogantes que van más allá de las esculturas, moldes; el arte de ésta artista lleva las poliedras pinceladas tan complejas, sólo ella capturó los rompecabezas en cada objeto plasmó los colores amarillos dorados, los ocres en su exacto lugar para resaltar la potencialidad de sus protagonistas objetos. Sí, el ferrocarril en sus cuadros muestra la estrecha relación, donde forjó su impacto emocional, evolutivo asimismo pintó su pasión aquellas portentosas máquinas.
Se pierde en la nostalgia y se abstrae con los multiformes expresivos de los armazones, locomotoras, vagones, engranajes, tuercas, aceros, diafragmas, pertrechos, pistones, puertas, canceles, etcétera todos estos elementos primordiales cobran vida como sus paseantes.
La historia dibujada en cuadros de travesías resguardan diálogos para la posteridad, nos cautiva con tan solo contemplar el pasado y reconocernos en el presente, escribió el poeta emeritense Raúl Renán en su libro titulado Educación de la línea: “Encausarse en la corriente de la línea es un viaje sin extensión, sin ruta: vértigo del dibujo”
Reconocida artista plástica nos deja un legado valioso, fundadora de la escuela taller Atelier y formadora de innumerables generaciones de artistas. Nació en Milán, Italia, por elección adquirió la nacionalidad mexicana.
Un par de meses feneció, pero su obra queda para seguir la travesía del progreso a través sus pinturas, grabados, acuarelas, dibujos y óleos.
Termino ávidos lectores, en palabras de la pintora modernista estadunidense Georgia Totto
Oʼ keeffe ¨“Descubrí que podía expresar con colores y formas cosas que no podía expresar de otra manera; cosas para las que no tenía palabras”

