Redención
No volváis de ver que entre comedias se esconden las más putrefactas tragedias que puede crear la ingeniosa conglomeración en la tierra.
Háblese del horror y los gritos enmudecidos por la carcajada del sátiro y orgulloso crucifijo sanguinolentamente enmascarado de Piedad.
La desobediencia del santo juzga mejor al ermitaño emancipado de la ignorancia antes que vulgo falsamente diamantado de mofa.
Dígase del palpitante anhelo resoluto a convalecer el camelar de nuestros espíritus sobrenadando tu universo pupilar.
