LA MAÑANA DEL SUICIDA
GABRIEL AVILÉS
A PULSO DE TINTA
presagiodemar@gmail.com
Despierto con el susurro de los suicidas
De aquellos que nacen y mueren a su tiempo
Que se van sin decirle adiós a nadie
Porque se sienten omnipresentes en la memoria
Los suicidas se diluyen en las mañanas de un noviembre
Que hace de ellos, heces fecales
Y los expulsa en las letrinas del diablo
Aún cuando reclaman los prodigios del karma
Ellos fueron fetos creados por las brujas de Hamlet
Cuando oyeron la tercera llamada
Nacieron huérfanos y podridos
Con el espíritu de una lechuza sin ojos.
Despiertan colgados de una soga
Sin despedirse de su perro que bebe la sangre
Que gotea de un techo al que le dieron el poder
De decidir por sus miedos
En una madrugada de vino tinto y morfina
No quieren rezos ni novenarios
Solo el pubis de una meretriz en decadencia
Que intente recordar su último aliento.
IMAGEN DE NAHUAL NEGRO

