Cuando amanece, un transexual acaricia sus senos mutilados para olvidar el rostro del niño que jugaba a la princesa mientras el padre lo embestía y pronunciaba el nombre de una mujer frigida al rezar los misterios del rosario… Cuando amanece vuelve a las calles por el varón que le ofrezca una copa de aguardiente a cambio de abrirle la bragueta.
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