TANATOLOGIANDO
LAURA SALAMANCA L.
CONFIAR EN LO QUE NO VES
Estamos muy acostumbrados a confiar en lo que vemos, pero el cuerpo a veces nos indica lo contrario y basta solo una comodidad y una certeza de que todo saldrá bien, aunque todavía no se vea bien lo que viene.
Confiar en nuestro camino es importante para que avancemos y sintiendo la seguridad y la fe, que son dos estados y actitudes que nos acompañan en el camino y que nos ayudan a tomar la decisión.
Somos controladores y queremos saber resultados tangibles antes de dar el primer paso, pero con nerviosismo y con dudas a veces nos atrevemos a emprender algo, el cuerpo es muy sabio y en esas situaciones de incertidumbre también el cuerpo puede sentir una sensación de incomodidad y hasta algunas molestas y eso nos da la pauta para saber que no podemos confiar, el cuerpo siempre se adelanta a sentir algo y nos avisa, lo interesante es hacerle caso, ya que el cuerpo nunca se equivoca
Confiar en lo que no ves se refiere a la fe, a una creencia profunda en algo intangible como Dios, el destino o tu propio potencial sin ninguna evidencia física sintiendo que es verdadero. implica confiar en un proceso vital, aceptar la incertidumbre y tener convicción en un propósito o resultado que está por venir, aunque no se vea el camino completo o las señales, fortaleciendo la resiliencia ante desafíos y la perseverancia.
Pero y ¿por qué tendríamos que confiar? porque así es la vida. Nos va presentando panoramas en los que debemos tomar un camino y a veces se encuentran entre diferentes alternativas y es difícil, así que haciendo uso de nuestra intuición y experiencia podemos tomar la decisión y saber cuál es el camino correcto.
La vida consiste en tomar decisiones y está en nosotros tomar las correctas y si no es así, aprender para el futuro, pero no podemos quedarnos de un lado de la calle porque no nos atrevemos a cruzar. A cada momento tenemos que confiar en lo que vamos a vivir, sea pequeño o grande y muchas veces es mejor enfrentar los desafíos que a veces son cambios y oportunidades, que vivir en incertidumbre y quedar estancado, en lugar de resistirse. Avanzar a pesar de la duda sabiendo que estás en el camino correcto y que todo tiene un propósito, sino cómo se podría confiar en un médico que está operando, o en un equipo de ambulancias que va a recoger a unos accidentados sino se tuviera la certeza que harán su mejor esfuerzo en trasladar a la persona en las mejores condiciones posibles. La vida trata de confianza en los demás y en el proceso
Parte de la resiliencia es seguir adelante cuando no hay certezas pensando que lo que pase es lo que tiene que pasar y apoyarse en esa fuerza.
Pero ¿de dónde viene el poder confiar?
Pues de la casa, de nuestros padres ya que cuando nos daban una indicación o nos decían que iban por nosotros a la escuela; solo que hubiera una eventualidad no iban, pero siempre tenías la certeza de que ahí estarían a la salida del plantel o de que te llevarían a tal o cual lugar.
Aunque, por otro lado, existe también mucha desconfianza en el futuro por lo mismo, cuando el niño nunca fue complacido o incluso abandonado es difícil que pueda confiar, ya que su experiencia no es muy positiva, pero puede llegar a encontrarse con personas confiables y puede volver a tener confianza en su potencial y en su futuro.
Todo esto depende mucho de nuestro crecimiento y nuestro entorno, pero por lo regular conociendo bien a la gente podemos valorar su autenticidad, la lógica (buen juicio) y la empatía o el cariño que sentimos por la persona y que ella siente por nosotros, aparte de la credibilidad, la previsibilidad y la conexión emocional que existe, que es la base para construir relaciones sólidas, tanto personales, como profesionales.
La mejor manera de saber si puedes confiar, es confiando
Ernest Hemingway
Cuando la confianza es alta, la comunicación es fácil instantánea y efectiva
Stephen R Covey
La confianza se crea, cuando alguien está vulnerable y no se saca provecho de ello
Bob Vanourek
