Internacional

Anuncian alto el fuego de tres días entre Rusia y Ucrania

Cuando se hizo evidente que fracasó la “tregua unilateral” declarada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, con motivo del Día de la Victoria sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial, dado que Moscú acusó a Kiev de no respetar el alto el fuego y Kiev responsabilizó a Moscú de ser el primero en atacar, apareció en escena Donald Trump para anunciar una nueva tregua.

“Me complace anunciar un alto el fuego de tres días (9, 10 y 11 de mayo) en la guerra entre Rusia y Ucrania. Esta tregua incluye la suspensión de toda actividad bélica, así como el canje de mil prisioneros por cada lado. Formulé esta petición personalmente y estoy muy agradecido al presidente Vladimir Putin y al presidente Volodymir Zelensky por estar de acuerdo”, escribió Trump en su cuenta en la red Truth Social.

“Confío en que este sea el principio del fin de una guerra muy larga, cruenta y pesada”, añadió y, tras decir que las negociaciones continúan, cerró su mensaje en tono optimista: “y cada día nos acercamos más a la meta”.

Rusia, por medio de Yuri Ushakov, asesor del Kremlin en materia de política exterior y seguridad, y Ucrania, a través de su presidente, Volodymir Zelensky, confirmaron que aceptan la iniciativa de Trump, aunque es sabido que van a responder de modo proporcional si el otro ataca primero.

Ushakov destacó: “saludamos esta propuesta que desarrolla la reciente conversación telefónica de los presidentes de Rusia y de Estados Unidos, en la cual los líderes subrayaron que nuestros países fueron aliados en los años de la Segunda Guerra Mundial, así como discutieron la posibilidad de declarar un alto el fuego con motivo del Día de la Victoria”.

Afirmó que “es importante que esta iniciativa del presidente Trump se inscribe en el 81 aniversario de la Victoria sobre el nazismo, una celebración sagrada para nosotros”.

Por su parte, Zelensky mencionó en redes sociales que “un argumento adicional para definir nuestra posición siempre ha sido resolver uno de los aspectos humanitarios clave de este guerra: la libertad de nuestros prisioneros. Para nosotros la Plaza Roja (en alusión al desfile militar que tendrá lugar este sábado en Moscú) es menos importante que la vida de los prisioneros ucranios que podemos regresar a casa”.

El anuncio de Trump tomó por sorpresa a todos y falta por ver si no va a repetirse la historia de las anteriores treguas. El fracaso de la más reciente se concretó hace apenas unas horas.

Fallido alto el fuego

El ministerio de Defensa ruso afirmó, en un comunicado, que entre las 00:00 y las 07:00 horas de este vienes “la defensa antiaérea derribó 254 drones ucranios sobre 15 regiones de Rusia”.

Agregó: “desde el comienzo de la tregua unilateral nuestras unidades suspendieron operaciones, pero las tropas del enemigo siguieron atacándonos. En las primeras horas, hubo mil 365 violaciones del alto el fuego por parte de Ucrania. En esas condiciones, no tuvimos otra opción que responder de modo proporcional”.

Casi al mismo tiempo, el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, echó la culpa a Rusia de no respetar “ni su propia tregua” y señaló que no les dejaron otra que “contestar de modo proporcional”.

Zelensky denunció que “el enemigo, hasta las 7 de la mañana de este viernes, lanzó durante la noche 140 ataques de artillería y realizó 10 intentos de asalto de sus tropas, así como se registró la incursión de 67 drones”, lo cual –en su opinión– “demuestra claramente que Rusia no hizo ni un intento de simular un cese de hostilidades”.

De lo que pudo saberse a través de los canales de monitoreo satelital y de testimonios en redes sociales, esta madrugada hubo impactos de drones y misiles Flamingo ucranios, sobre todo, en Yaroslavl, Perm y Rostov del Don.

En Yaroslavl, sufrió daños la refinería Slavneft-YANOS, una de las más importantes del norte de Rusia. El gobernador de la región, Mijail Evrayev, confirmó que se trata de “una instalación industrial”; en Perm, que está a mil 500 kilómetros de la frontera ucrania, los drones ucranios cayeron sobre una refinería de la petrolera Lukoil.

El gobernador de la región, Dimitri Majonin, señaló que se trató del cuarto ataque en los diez días recientes contra “empresas industriales”; en Rostov del Don, según su gobernante Yuri Sliusar, resultaron afectados un consorcio de la industria química, una sucursal del centro de asistencia técnica Radar y la sede regional de coordinación de la navegación aérea, que obligó a suspender todos los vuelos en 13 aeropuertos del sur de Rusia.

El presidente Vladimir Putin, en una reunión por videoconferencia con miembros de su Consejo de Seguridad, calificó de “acto terrorista” el ataque ucranio en el centro aeronáutico de Rostov del Don.

El alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, a lo largo de este viernes informó en redes sociales de los drones ucranios derribados o desviados en ruta hacia la capital rusa, cerca de medio centenar en total, aunque fuentes no oficiales aseguran que hubo más ataques.

Escaramuza sicológica

Antes del anuncio de Trump, toda la atención estaba centrada en el desfile militar, en formato reducido, sin exhibición de armamento y con unos pocos aviones en vuelo acrobático, que tendrá lugar en la Plaza Roja de Moscú.

Rusia, a través primero de su ministerio de Defensa y de su cancillería después, advirtió que si Ucrania intenta arruinar ese desfile “va a lanzar un ataque masivo con misiles balísticos contra el centro de Kiev, donde se encuentran las instituciones y las embajadas”.

La vocera del ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, llegó al extremo de recomendar a los países que tienen misiones diplomáticas en esa parte de la capital ucrania retirar, por precaución, a su personal.

Zelensky no tardó en sugerir este viernes a cualquier extranjero “no asistir mañana (sábado), por si acaso, a la Plaza Roja” de Moscú. “De lo que oigamos hoy (viernes) depende lo que pasará mañana (sábado)”, devolvió la amenaza el presidente de Ucrania.

Al margen de esta suerte de escaramuza sicológica, en caso de que la propuesta de Trump también fracase, algunos expertos creen que nada va a pasar durante el desfile militar, pues Moscú ha reforzado de modo drástico su defensa antiaérea, en detrimento de otras regiones del país, con la instalación de 43 torres adicionales de sistemas Pantsir-S1M en torno a la capital rusa, entre otras medidas.

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