Una densa capa de humo, procedente de los incendios forestales en Canadá, provocó este jueves una caída drástica en la calidad del aire en gran parte de Estados Unidos, desde los Grandes Lagos hasta la ciudad de Nueva York.
La peor calidad del aire se registra en las zonas más cercanas a los incendios activos: Minnesota, Wisconsin, y la provincia canadiense de Ontario.
En Nueva York, los habitantes amanecieron con cielos anaranjados y una densa bruma que redujo drásticamente la visibilidad, afectando incluso los vuelos del aeropuerto de LaGuardia.
La crisis se ha visto agravada por un fenómeno meteorológico conocido como “cúpula de calor”, que ha atrapado el humo cerca de la superficie.

