RADIOGRAFÍAS
Salomón Villaseñor un silencio perenne…
NORMA SALAZAR
normasalazarr68@gmail.com
El poeta Salomón Villaseñor, (1964-2025), tenía muy claro la esencia de la poesía, para él no fue exclusividad de un intelecto, todo lo opuesto, eran mundologías del entorno con sus clarooscuras discordancias al ritmo del tiempo. De esa travesía interior donde anclan las simas del mutismo, la evocación y el circulo de la coexistencia y la búsqueda del halo en la voz poética. Su libro Elipse de los muelles es un finísimo reflejo de ello.
I
“Nada se mueve
Nada avanza ni retrocede
Todo se consume Perenne
En silencio
En silencio
Círculo de luz
Dorado círculo de muerte
Incontables círculos
Inmóvil
Invisible
Devora”
Un fragmento traspasa sin límite el ritmo más agonizante adentro de sus abismos.
El poeta Villaseñor a través de su poesía conllevó una directriz referente al proceso creativo a raíz de sus letras, dejó la manifestación del raciocinio preciso, en su momento el poeta de Tzitzio, Michoacán, confirmó “Cuando me siento a escribir, sí hay una idea, pero en realidad son experiencias que se van filtrando”. El poema siempre da un giro diferente para el lector es una proyección.
En su poesía, cada poema involucra un trabajo temático creativo muy concienzudo, como lo aseveró, “El sentido final no está en quien escribe, sino en quien se atreve a entrar en la espiral de palabras…” uno como lector va descubriendo el proceso, su viaje.
Para él, el sentido fue atreverse a mostrar esa espiral y circularidad de palabras en un espacio donde el lenguaje se muda en vértigo y el silencio en música.
Elipse de los muelles es un magnífico libro, el develamiento y la lectura sibilina en cada verso, sin presunciones.
III
“Silencio
Grieta del mundo
que habita los abismos
Los abismos
donde nada
el silencio”
IV
“Gira en su ruta
de engranes enmohecidos
Qué fuerza lo habita
Quién conoce sus coordenadas
su elipse”
Termino ávidos lectores, la poesía de Salomón Villaseñor será para sus lectores, la palabra del inconsciente y sus límites del lenguaje, el inconsciente en sí transmite mensajes, la otra percepción subjetiva poética, es el discurso que acude a la mente sin censura.

