La temporada de huracanes 2026 mantiene una actividad inusualmente baja en el Atlántico. Hasta esta fecha, ninguna tormenta tropical ha conseguido convertirse en huracán.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés), en la cuenca se han formado seis tormentas con nombre: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard y Fay. Todas permanecieron como tormentas tropicales, sin alcanzar la intensidad mínima requerida para ser clasificadas como huracanes.
En ese sentido, la falta de huracanes ha llevado a la temporada 2026 a establecer una marca de inactividad en los registros.
Uno de los principales factores identificados por la NOAA es el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que modifica las condiciones atmosféricas sobre distintas regiones del planeta.
En el Atlántico, El Niño suele favorecer un incremento de la cizalladura vertical del viento. Este fenómeno genera diferencias en la velocidad y dirección de los vientos entre distintas alturas de la atmósfera, lo que puede dificultar que las tormentas tropicales se organicen y aumenten su intensidad.
La discusión diagnóstica del Centro de Predicción Climática de la NOAA, publicada el 10 de septiembre, señaló que El Niño se estaba fortaleciendo y que existía una probabilidad superior al 90% de que el episodio fuera muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte de 2026-2027.
“Cuando surge El Niño, suele convertirse en el factor dominante en la actividad total de la temporada de huracanes, y este El Niño continúa fortaleciéndose cada mes”, dijo Matt Rosencrans, pronosticador principal de la temporada de huracanes del Servicio Meteorológico Nacional de la NOAA.
El especialista agregó: “En comparación con un El Niño maduro, otros mecanismos desempeñan un papel menor en la determinación del número y la intensidad de las tormentas tropicales en la cuenca del Atlántico”.
Cabe señalar que la baja actividad observada durante 2026 coincide con el panorama planteado por la NOAA en su actualización del pasado 6 de agosto.
En ese momento, los meteorólogos mantuvieron la previsión de una temporada de huracanes por debajo de lo normal y estimaron entre siete y 13 tormentas con nombre para todo el periodo, de las cuales entre dos y seis podrían alcanzar la categoría de huracán y entre cero y dos convertirse en huracanes mayores.
La temporada climatológica del Atlántico comenzó el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre. Aunque septiembre forma parte del periodo de mayor actividad, las condiciones actuales no han permitido que ninguna de las tormentas registradas hasta ahora alcance fuerza de huracán.
El NHC reportó que, al 22 de septiembre, la Energía Ciclónica Acumulada (ACE) en la cuenca del Atlántico Norte se encontraba un 92% por debajo del promedio de referencia de 1991-2020, mientras que el promedio histórico acumulado para esta fecha ya contempla la formación de cuatro huracanes.

