Gael García Bernal habló en entrevista sobre “Hombre al Agua”, el más reciente proyecto que dirige y que nació hace casi una década a partir de una experiencia profundamente personal: la llegada de su primer hijo.
El actor y director contó que la idea de la película surgió hace ocho años, cuando se convirtió en padre, aunque el proceso de escritura formal comenzó poco después. “Cuando pensé la película fue cuando nació mi hijo hace ya ocho años. Pero concretamente, escribirla sí fue hace como ocho o nueve años”, relató García Bernal, quien describió el proceso creativo como “este rompecabezas que me vivía inquietando”.
Lo que comenzó como una reflexión sobre los miedos de traer a un hijo a un mundo hostil, terminó transformándose en un relato con múltiples capas. “La película trata de abarcar un montón de cosas que siempre fueron una consigna: unos personajes donde sucedieran muchas cosas al mismo tiempo, un poco como la vida”, explicó.
Ese enfoque permitió que, según el propio director, la cinta se convirtiera casi de manera natural en una sátira política que toca el conflicto de clases, la crisis de la masculinidad, la paternidad, una separación y el clima político de América Latina. Pero también, dijo, fue apareciendo un tema que no había planeado del todo: el amor entendido como cuidado. “También es una película acerca de cómo el amor hoy en día se traduce en torno a los cuidados. Acerca de cómo Camilo quiere ser un papá distinto”, compartió.
Otro de los ejes centrales del filme, señaló García Bernal, es la pertenencia y la identidad, temas que —dijo— resuenan de manera particular entre los latinoamericanos. El actor explicó que Camilo, el protagonista, es cubano, y su historia refleja la realidad de miles de migrantes que hoy sobreviven adaptándose a lo que el mundo les impone.
“Camilo al estar sujeto a esa estructura de supervivencia, que desde el inicio le dicen que no sea quien él es, no dejan que su persona, su identidad, aflore”, apuntó el director, quien vinculó este mecanismo con lo que llamó “el capitalismo rampante que vemos hoy en día”, capaz de absorber cualquier identidad que se le imponga a las personas.
Frente a ese panorama, García Bernal insistió en la necesidad de “regresar a lo elemental” y citó a Malvina, uno de los personajes de la cinta, como portavoz de una de las frases que más lo marcaron durante el proceso: “Hay que cuidar lo que uno de verdad tiene, hay que dejar de cuidar lo que no es suyo, pero a los seres vivos hay que cuidarlos entre todos”. “Yo comulgo con ese pensamiento de Malvina”, confesó el actor.
Con “Hombre al Agua”, Gael García Bernal suma su tercer trabajo como director, consolidando una faceta detrás de cámaras cada vez más personal y reflexiva sobre la paternidad, la identidad y el momento político que atraviesa la región.

