EL RINCÓN DE POETA DE DELICIAS
UNA MUJER
María del Carmen Velázquez Ramírez
UNA VOZ
Ecos Poéticos Radio
UNA MISIÓN
MUMEL — Mujeres Universales, Mujeres en Libertad
Por guillermo Sánchez
Hay personas que llegan a la literatura para escribir poemas. Otras descubren que la poesía también puede convertirse en una manera de acompañar a quienes necesitan ser escuchados.
En ese punto se encuentran María del Carmen Velázquez Ramírez, Ecos Poéticos Radio y MUMEL — Mujeres Universales, Mujeres en Libertad: una mujer que promueve la palabra, una voz que la lleva más lejos y una misión que intenta convertirla en instrumento de conciencia, solidaridad y transformación humana.
Tres nombres distintos que terminan encontrándose en una misma convicción: la literatura puede servir para algo más que ser leída; también puede acompañar.
UNA MUJER
María del Carmen Velázquez Ramírez, Embajadora de MUMEL México, locutora y promotora cultural, desarrolla una labor en la que la poesía abandona por momentos la intimidad de la página para convertirse en encuentro.
Desde México participa en las actividades de MUMEL y conduce “El Alma del Poeta”, espacio vinculado a Ecos Poéticos Radio que abre sus puertas a poetas, escritores y amantes de la literatura.
Todos los lunes, a las 10:00 a. m., el programa reúne poesía, reflexiones, música y cultura. Pero existe un elemento particularmente significativo: las obras que participan en los eventos de MUMEL pueden encontrar allí una segunda vida mediante la lectura y la difusión radiofónica.
El poema que alguien escribió en soledad comienza entonces otro recorrido. Primero fue pensamiento. Después, palabra escrita. Más tarde puede convertirse en voz. Y finalmente llega a alguien que su autor probablemente nunca conocerá.
Ese tránsito explica buena parte de la labor cultural que María del Carmen realiza: crear espacios para que otras voces también sean escuchadas.
No se trata únicamente de colocarse frente a un micrófono. La promoción cultural implica convocar, leer, compartir, escuchar y, sobre todo, comprender que detrás de cada texto existe una persona y detrás de muchas personas existe una historia que merece respeto.
UNA VOZ
Ahí aparece Ecos Poéticos Radio.
La radio acompaña las actividades realizadas por los Embajadores de MUMEL y funciona como una extensión sonora de sus encuentros literarios y culturales.
La relación resulta natural. La literatura nace escrita, pero durante siglos también ha vivido en la oralidad. Un poema cambia cuando encuentra respiración, pausa, entonación y voz. Aquello que permanecía inmóvil sobre una página comienza a viajar.
Ecos Poéticos Radio busca precisamente ampliar ese recorrido mediante la difusión de poesía, literatura, música y cultura.
Cada evento organizado por los Embajadores de MUMEL puede encontrar en la emisora una posibilidad adicional de difusión, permitiendo que las obras participantes alcancen públicos diferentes.
Así, la tecnología recupera algo profundamente antiguo: una persona contando y otra escuchando. El micrófono simplemente amplía la distancia posible entre ambas.
Por eso resulta particularmente acertada la filosofía de El Alma del Poeta: cada verso tiene una historia y cada voz merece ser escuchada.
En una época caracterizada por la velocidad y por una cantidad casi infinita de contenidos, detenerse para escuchar un poema constituye también una manera de devolverle tiempo a la palabra.
UNA MISIÓN
Pero detrás de esas actividades existe una historia mayor.
MUMEL — Mujeres Universales, Mujeres en Libertad nació el 21 de noviembre de 2021, por iniciativa de Martha Lucía Lombana Torres, como una asociación literaria sin ánimo de lucro y un movimiento que encuentra en la literatura, la poesía y la palabra herramientas para acompañar, visibilizar y transformar realidades.
Su origen está estrechamente relacionado con la experiencia de su fundadora.
Martha Lucía procede de una familia campesina colombiana, con raíces Emberá Katío. Desde niña conoció historias de mujeres y niñas marcadas por golpes, humillaciones y sometimiento. Su propia existencia, según su testimonio, tampoco permaneció ajena a esas experiencias.
A los catorce años decidió buscar un camino diferente.
Con el tiempo llegaría a una conclusión determinante para lo que posteriormente sería MUMEL: sobrevivir no era suficiente.
Había que hablar. Había que escuchar. Había que escribir. Y había que intentar transformar el dolor en conciencia.
Hoy, desde México, continúa esa labor vinculada también a Ecos Poéticos Radio, emisora cultural dedicada a promover la poesía, la literatura, la música, la unidad y el respeto.
NO UNA GUERRA ENTRE HOMBRES Y MUJERES
Hay un aspecto de MUMEL que merece ser explicado con claridad.
El movimiento dirige especialmente su mirada hacia mujeres que han experimentado sometimiento o violencia física, psicológica, económica, sexual o verbal; mujeres limitadas por relaciones de dependencia, miedo, culpa o diferentes formas de control y discriminación.
Sin embargo, MUMEL declara expresamente que no pretende convertir ese sufrimiento en una confrontación entre géneros.
No se presenta como partido político ni como corriente ideológica, y sus integrantes señalan que no se definen como un movimiento feminista. Se presentan, fundamentalmente, como poetas, escritores y personas convencidas del poder humano de las letras.
Por eso sus temas no terminan en la mujer.
También escriben acerca de hombres que sufren, niñas y niños en situaciones de vulnerabilidad, violencia familiar, abandono, soledad y discriminación.
La premisa resulta sencilla: el sufrimiento humano no necesita pertenecer a un género para merecer atención.
Reconocer la violencia sufrida por una mujer no exige ignorar el dolor de un hombre. Defender la dignidad de uno no requiere disminuir la dignidad del otro.
MUMEL propone sustituir esa confrontación por algo mucho más difícil y, quizás por ello, mucho más necesario: escuchar.
LA LITERATURA COMO CONCIENCIA SOCIAL
La misión de MUMEL consiste en promover un movimiento literario de conciencia social que invite a escritores y artistas del mundo a utilizar su talento como instrumento de transformación.
Su visión aspira a consolidar una red internacional de escritores, poetas y pensadores que contribuya, desde la sensibilidad y la palabra, a construir una sociedad más humana, justa y solidaria.
Una de sus formulaciones resume admirablemente ese propósito: “Transformar el dolor en arte, el miedo en voz y la palabra en acción”.
Naturalmente, un poema no puede resolver por sí solo la violencia doméstica, la discriminación o las innumerables formas de vulnerabilidad humana.
La literatura no sustituye la protección legal, la atención médica o psicológica, la educación ni las instituciones que una situación determinada pueda requerir.
Pero puede realizar una tarea diferente. Puede nombrar. Y nombrar importa.
Porque aquello que permanece oculto puede parecer inexistente para todos excepto para quien lo sufre.
Cuando un poema consigue expresar una experiencia que otra persona no sabía cómo explicar, ocurre algo profundamente humano: alguien descubre que su dolor no es absolutamente incomunicable.
La literatura se convierte entonces en compañía.
UNA CADENA QUE CRUZA FRONTERAS
MUMEL ha extendido ese propósito mediante grupos literarios, actividades virtuales y Embajadores que desarrollan encuentros desde diferentes países y comunidades.
Entre ellos se encuentran Litthat García, en Houston; María Elena Ponciano, en Guatemala; Claudia Chávez, en El Salvador; Inirosa Sandoval Rubio, en Colombia; Norma Beatriz Álvarez Torres, en Arizona; Rodolfo Santoya y María del Carmen Velázquez Ramírez, en México; Fran Miguel Domínguez, en España; Elsa Nydia Alicea Vázquez, en Puerto Rico; y Rosita Blanca Piñero Fernández, en Venezuela.
A esta estructura se suma Emilio Juan Gilabert, director y coordinador de Ecos Poéticos Radio y de MUMEL.
Los encuentros promovidos por esta red buscan ofrecer oportunidades para compartir poemas, escritos y propuestas culturales, pero también para establecer vínculos entre autores separados geográficamente.
La poesía demuestra así una de sus características más antiguas: no necesita pasaporte.
Un verso escrito en Colombia puede ser leído en México, escuchado en Puerto Rico y comentado desde España.
La geografía permanece. La palabra la atraviesa.
“MUJER QUE RENACE”
Esa filosofía tendrá una nueva expresión los próximos 15, 16 y 17 de octubre de 2026, cuando MUMEL México celebre su próxima dinámica bajo la responsabilidad de María del Carmen Velázquez Ramírez: “Mujer que Renace: de las heridas a la libertad”.
El propio título contiene una poderosa propuesta literaria.
Renacer no significa negar la herida. No significa borrar la memoria ni fingir que aquello que ocurrió nunca sucedió.
Renacer puede significar algo mucho más profundo: impedir que la herida tenga la última palabra.
Por eso la convocatoria invita a transformar experiencias, sentimientos y reflexiones en literatura.
Porque también se puede renacer escribiendo.
UNA MUJER, UNA VOZ, UNA MISIÓN
Y regresamos al principio.
Una mujer: María del Carmen Velázquez Ramírez. Una promotora cultural que presta su tiempo y su voz para que la literatura de otros encuentre nuevos espacios.
Una voz: Ecos Poéticos Radio. Un medio que permite que aquello escrito en la intimidad de una página encuentre respiración, sonido y nuevos destinatarios.
Una misión: MUMEL. Una iniciativa nacida de experiencias difíciles que decidió no responder al dolor multiplicando enfrentamientos, sino intentando convertirlo en palabra, conciencia y acompañamiento.
Quizás allí se encuentre la verdadera dimensión de este proyecto.
Una mujer escribe. Otra la lee. Alguien la escucha detrás de una radio o de una pantalla. Una tercera persona, en otro país, descubre que aquellos versos hablan también de ella. Entonces decide escribir. Y la cadena continúa.
No sabemos hasta dónde puede viajar una palabra pronunciada en el momento preciso. Tampoco sabemos quién puede necesitarla.
Por eso escribimos. Por eso leemos. Por eso alguien enciende un micrófono.
Y por eso, mientras exista una persona cuya historia permanezca silenciada, seguirá teniendo sentido abrir un espacio donde pueda convertirse en palabra.
MUMEL lo expresa mediante una declaración que resume el espíritu de su propuesta: MUMEL no escribe para dividir. MUMEL escribe para unir.
Y quizás esa sea también la misión más noble que puede asumir la literatura: hacer que alguien, en alguna parte, se sienta un poco menos solo.
Guillermo Sánchez
Director Fundador y Editor en Jefe
POETA DE DELICIAS – Editorial Poética Internacional

