Un pequeño grupo de funcionarios de seguridad nacional de Estados Unidos asesoraron discretamente a los gobiernos estatales y a los legisladores del Congreso sobre cómo prepararse para la posibilidad de que la administración del presidente Donald Trump intente interferir en las elecciones de mitad de mandato de noviembre, reportó The Washington Post.
El grupo está integrado por unos 10 funcionarios, tanto en activo como retirados, con experiencia en el Departamento de Defensa, algunos de los cuales se han centrado anteriormente en la lucha contra el autoritarismo en el extranjero.
De acuerdo con las fuentes, sus esfuerzos no están motivados por prejuicios políticos, sino por una creciente preocupación de que el presidente perjudique la democracia estadounidense al socavar la integridad del voto para mantener al Partido Republicano en el poder.
En los últimos meses, el grupo ha consultado con funcionarios de 10 estados, incluidos gobernadores, funcionarios electorales y miembros de la Cámara de Representantes y del Senado de ambos partidos políticos que comparten el temor a la intervención federal, según informaron dos personas involucradas en la iniciativa.
Esta iniciativa, de la que no se había informado previamente, se centra en estados y jurisdicciones donde elecciones muy reñidas determinarán el control del Congreso durante el resto de la presidencia de Trump. Los miembros del grupo se mantienen en contacto con el personal del Congreso, y al menos un estado ha continuado reuniéndose con ellos para abordar posibles vulnerabilidades.
“Todos han dicho que están preocupados, pero no saben qué hacer”, declaró un miembro del grupo refiriéndose a sus reuniones con los legisladores. “El resultado que esperamos es que los estados estén preparados para cualquier contingencia que pudiera surgir”, continuó la persona.
Este informe se basa en entrevistas realizadas durante varios meses a dos funcionarios involucrados en la iniciativa, indicó el medio. Hablaron bajo condición de anonimato y con la condición de que tampoco se identificara a los legisladores y líderes estatales con quienes el grupo se reunió, por temor a represalias.
The Washington Post también revisó algunos de los documentos que el grupo preparó para sus reuniones.

