RADIOGRAFÍAS
Frankenstein
NORMA SALAZAR
normasalazarr68@gmail.com
… lo real bien podría desbocarse, sobre todo, si tiene el apoyo de los científicos.
Jacques Lacan
Enfrentarnos con qué es lo pasado y lo actual en la novela icónica Frankenstein de Mary Shelley tendríamos primero que ver los antecedentes clásicos de la temática dar vida a lo inerte, las narrativas en las que se concede vida a lo inerte no son extrañas en la historia de la humanidad. No sólo lo prueban las creaciones por parte de disímiles tipos de dioses, sino también la intervención de hombres con un especial conocimiento de la naturaleza. En ese sentido, la novela Frankenstein no aporta una novedad radical, lo leemos tenemos muy afín con la obra del propio Prometeo. Prometeo tal como escribe Ovidio en el libro I de las Metamorfosis, es Plasticator, es decir, crea a los hombres con arcilla de la tierra Thémata, lo hace un alfarero con sus obras y los inspira con su aliento. En la antigüedad clásica específicamente una de sus fuente es el libro X de las Metamorfosis, aflora el mito de Pigmalión éste rey de Chipre indaga a la mujer perfecta, la esculpe en mármol y solicita a Venus el día de su fiesta en la isla que le otorgue por esposa a alguien similar en hermosura. Venus, agradece por los sacrificios que Pigmalión le ha brindado ese día, convierte a la estatua en una mujer de carne y hueso, cuando el rey la toca a su retorno de la fiesta.
Otro es la leyenda medieval del Golem, escrita a su máxima expresión en el libro homónimo de 1915 de Gustav Meyrink, aquella Praga del siglo XVI un rabino hebreo versado de la Cábala moldeó una estatua de arcilla para que lo auxiliara en sus tareas y coloca tras sus dientes una palabra mágica numérica que significa la vida. La leyenda cómo el Golem cae en un ensueño que le lleva a escaparse y a destrozar todo a su paso. El rabino enfrenta y borra la palabra de su boca, la vuelve a su estado inerte. La Cábala asimismo los alquimistas y magos medievales buscan en sus matraces la piedra filosofal la panacea universal y el secreto de la vida misma. No hay que perder de vista que esta imagen está vigente en la obra de los maestros alquimistas que son inspiración de Víctor, entre otros Cornelio Agripa y Alberto Magno.
Nutridas reflexiones sobre la importancia de lo que podríamos nombrar el “límite ético” en la trasformación de la ciencia y en sus diligencias tecnológicas, en el momento oportuno cuando la especie humana emprendía a cavilar el conocimiento científico y tener el dominio absoluto sobre la naturaleza. En esos momentos comienzan los albores del positivismo y la pretensión de que sólo la ciencia puede ser guía de la humanidad ¿Cuál es el límite ético que Mary sella en su obra? Mary no critica a Víctor por su pasión y el conocimiento ni mucho menos su afán de contribuir con grandes obras a la humanidad, tampoco el experimento en sí mismo, critica, no haber cavilado que su experimento era la creación de una persona que en consecuencia iba a ser un resultado como algo único tanto por él como par a la humanidad.
Mary sitúa los límites de la actividad científica en la sumisión por la dignidad del ser humano y lo que pueda significar, Frankenstein ha consolidado una toma de postura social ante la ciencia y la técnica, entre otros, la política científica o la bioética. Las reflexiones que se realizan en la novela pueden ser de interés desde la década de los 50ʾs se conoce como transhumanismo. El transhumanismo propone que la especie humana tome el control de su propia evolución, según los dispositivos naturales es aleatoria y lenta, asimismo utilice sus conocimientos para realizar mejoras biológicas y mentales en ella tanto a nivel de individuo como a nivel de especie.
Realizar implantes tecnológicos para mejorar, por ejemplo; la fuerza, la resistencia, la reminiscencia y reflexión sería posible una ventaja. En lo que a nosotros atañe: ¿qué elementos del cuerpo o de la mente podemos cambiar a través de trasplantes o implantes sin perturbar al concepto mismo de humano? Si alteramos la memoria de un cerebro o lo mudamos por otro, ¿sigue siendo el mismo yo? ¿Podríamos construir cyborgs esclavos, mitad biológicos, mitad máquina?
Termino ávidos lectores, la imagen prometeica del Víctor creador y transgresor de los límites de la naturaleza humana tiene mucho que decir, al menos como origen de inspiración en lo que atañe a qué es una persona y cuál es su dignidad. Aún, hay una tercera aportación que hace Frankenstein a la historia de la humanidad que toca muy de cerca a los seres humanos del siglo XXI. Frankenstein es un experimento que ahora estamos percibiendo sobre que quiero llamar la atención para fomentarlo: Frankenstein hace observar la realidad desde el punto de vista de la diferencia.

