El papa Francisco aprobó nuevas normas para las compras y gastos en el Vaticano dirigidas a reducir los costos, garantizar transparencia y disminuir el riesgo de corrupción en la adjudicación de contratos.
Una Carta Apostólica y 30 páginas de una nueva normativa publicadas este lunes son la culminación de un proceso de cuatro años para racionalizar los gastos y hacer frente al nepotismo y el favoritismo.
Las medidas se anuncian cuando la pandemia ha causado estragos en las finanzas del Vaticano, obligándolo a implementar el mayor control de costos en su historia.

