El gobernador del estado más poblado de Alemania impuso una cuarentena de una semana en un condado que ha registrado un gran aumento de casos de COVID-19 asociado a un matadero.
Más de 1.500 personas han dado positivo en el nuevo coronavirus en el matadero de Toennies, en Rheda-Wiedenbrueck, y miles de personas estaban en cuarentena para tratar de frenar el brote.
Los residentes de Guetersloh y partes del condado vecino volverán a quedar bajo las mismas restricciones que había en todo el país en marzo y abril, durante las primeras fases de la pandemia, indicó el gobernador del estado de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet.
Esto incluye limitar las reuniones en público a personas que ya conviven o dos personas de distintos hogares, dijo Laschet.
Cines, gimnasios y bares se cerrarán, aunque los restaurantes podrán seguir recibiendo clientes, en grupos de residentes en un mismo hogar. Hasta ahora el condado sólo había cerrado escuelas y guarderías
Antes del nuevo brote, Alemania fue elogiada de forma generalizada por su gestión de la pandemia. Un gran número de pruebas diagnósticas, el rastreo de casos y la preparación de los hospitales mitigaron el brote y lograron una tasa de mortalidad en Alemania cinco veces menor que la británica. Alemania ha confirmado 8.899 muertes por el virus.

