{"id":154526,"date":"2026-04-24T02:12:23","date_gmt":"2026-04-24T07:12:23","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=154526"},"modified":"2026-04-24T02:12:23","modified_gmt":"2026-04-24T07:12:23","slug":"el-cuento-del-cangrejo-alberto-hernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=154526","title":{"rendered":"EL CUENTO DEL CANGREJO &#8211; Alberto Hern\u00e1ndez\u00a0"},"content":{"rendered":"<div dir=\"auto\">Cr\u00f3nicas del Olvido<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">EL CUENTO DEL CANGREJO<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">Alberto Hern\u00e1ndez<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">\u201cLos cangrejos tambi\u00e9n son tiranos que por<\/div>\n<div dir=\"auto\">su naturaleza vacilante abogan por su inocencia al ser derrotados\u201d<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">-Autor casi desconocido-<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">1.-<\/div>\n<div dir=\"auto\">Era un cangrejo esquizofr\u00e9nico. Era un cangrejo con las tenazas afiladas y de paso jacarandoso. No le gustaba la cerveza, como dice la propaganda, pero s\u00ed sol\u00eda perderse en los arrecifes donde desataba todas sus pasiones contra los pobres peces, dados a dejarse pescar para no caer en las provocaciones del cangrejo.<\/div>\n<div dir=\"auto\">De chico, fue un cangrejo busca pleitos. Pero cuando ve\u00eda que la cosa se pon\u00eda dif\u00edcil, reculaba de lado \u2013cosa extra\u00f1a- y se escond\u00eda, hasta que el vapor\u00f3n pasaba.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Tambi\u00e9n era un cangrejo locuaz, raro en este tipo de animales, tan silenciosos, apegados a la discreci\u00f3n. Pero ya sabemos que hay cangrejos de cangrejos y animales de animales, por muy inteligentes que se muestren, como suele decir un tibur\u00f3n fil\u00f3sofo, no porque sea pensador, sino por lo afilado de sus dientes.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Se dice que el cangrejo esquizofr\u00e9nico tambi\u00e9n pod\u00eda hacerse invisible, pasar inadvertido, ocultarse, mimetizarse, hacerse el pendejo. O el cangrejo. Pero como nada es perfecto en este mundo, un d\u00eda se le acab\u00f3 el combustible de la invisibilidad y qued\u00f3 al descubierto, lo que aprovecharon las otras bestias de las profundidades para echarle una vaina, para cobrarle unas cuantas por las tambi\u00e9n cuantas que les ech\u00f3. Escurridizo, el cangrejo pas\u00f3 muchos d\u00edas sin dejarse ver, tras el ramaje de piedra de las formaciones coralinas de su cobard\u00eda.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">2.-<\/div>\n<div dir=\"auto\">Hasta que lo vieron y le pegaron una carrera hasta los farallones que hacen de frontera con el Mar Muerto. De all\u00ed lo sacaron unos celacantos que andaban de hueco en hueco escondi\u00e9ndose de los buscadores de animales raros. Los mismos celacantos consideraron que el cangrejo era extra\u00f1o, pero por solidaridad lo sacaron y\u00a0 guiaron por pasadizos peligrosos hasta que lleg\u00f3 a una playa tropical donde estuvo escondido bajo tierra. All\u00ed lo sorprendi\u00f3 la Semana Santa. Emergi\u00f3 p\u00e1lido por la falta de sol.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Parapetado en su esquizofrenia, le dio por escuchar voces venidas del pasado. Lleg\u00f3 a creer que Dios le hablaba, que era su hijo encarnado en un cangrejo. Tanto se lo crey\u00f3 que los otros cangrejos, humildes y silenciosos, no le pon\u00edan atenci\u00f3n. Es decir, no le paraban bola. Hasta que se alz\u00f3 con sus pinzas afiladas y enfrent\u00f3 a sus paisanos. Fue dominado, encerrado en una cueva hasta que entendiera que las voces que o\u00eda no eran de verdad, que era su conciencia maltratada por el odio, por el ego\u00edsmo, por sentirse superior a los dem\u00e1s, el m\u00e1s bravo de la partida.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Pasaron los a\u00f1os, no tantos, porque a los cangrejos le est\u00e1 prohibida la senilidad. Ya agotado de tanta petulancia y habladera, sali\u00f3 de su cueva y se intern\u00f3 en el mar a cazar pendejos. Dio con unos pececillos de colores que bailaban el p\u00e1jaro guarandol cerca de los corales de Cubagua. El cangrejo, zorro viejo del mar, intent\u00f3 meterse en el juego, pero los carajitos lo sacaron porque se quer\u00eda llevar el traje. Los pececillos entonces cambiaron de juego y empezaron a divertirse con la burriquita, pero el cangrejo entr\u00e9pito, otra vez quiso apoderarse del disfraz. Hasta que lleg\u00f3 una morena y lo espant\u00f3 bien lejos.<\/div>\n<div dir=\"auto\"><\/div>\n<div dir=\"auto\">3.-<\/div>\n<div dir=\"auto\">Triste, abandonado por la historia, se meti\u00f3 en un barco viejo que reposaba en el fondo de una bah\u00eda. All\u00ed se encomend\u00f3 a los dioses del Mar Caribe, or\u00f3 por su soledad y luego durmi\u00f3 un rato. Cuando sinti\u00f3 que la larga noche del mar llegaba a su fin, emergi\u00f3, flot\u00f3 como una hoja. A ras de la superficie vio la playa llena de gente, de otros animales m\u00e1s audaces. Entonces se encamin\u00f3 a nado de pecho hasta la orilla, pero cuando estaba a punto de llegar, una lancha r\u00e1pida le dio un golpe tan fuerte que lo parti\u00f3 por la mitad. Antes de morir, el cangrejo esquizofr\u00e9nico crey\u00f3 ver a Dios. Dijo: -En verdad os digo, ha llegado mi hora y no he podido explicar qu\u00e9 es lo que realmente soy, qu\u00e9 hago yo aqu\u00ed.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Como el cuerpo destrozado del cangrejo lleg\u00f3 hasta la playa, unos chamitos empezaron a tirarle pelotas, conchas de guacucos, piedras, zapatos. En la agon\u00eda, el cangrejo ya no era cangrejo ni esquizofr\u00e9nico. Era un sobrado del mar que en pocos minutos ser\u00eda devorado por alg\u00fan animal marino, por la historia y hasta por el olvido.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00f3nicas del Olvido EL CUENTO DEL CANGREJO Alberto Hern\u00e1ndez \u201cLos cangrejos tambi\u00e9n son tiranos que por su naturaleza vacilante abogan por su inocencia al ser derrotados\u201d -Autor casi desconocido- 1.- Era un cangrejo esquizofr\u00e9nico. Era un cangrejo con las tenazas afiladas y de paso jacarandoso. 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