{"id":155451,"date":"2026-05-27T13:33:30","date_gmt":"2026-05-27T18:33:30","guid":{"rendered":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155451"},"modified":"2026-05-27T13:36:02","modified_gmt":"2026-05-27T18:36:02","slug":"155451","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?p=155451","title":{"rendered":"De la er\u00f3tica a la m\u00edstica &#8211; Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>De la er\u00f3tica a la m\u00edstica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>El deseo no busca armon\u00eda ni plenitud. Busca el exceso. El instante en que el cuerpo rebasa su propia forma.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Donde el l\u00edmite entre placer y dolor, entre lo sagrado y lo profano, se borra.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 George Bataille (1897-1962) antrop\u00f3logo y pensador franc\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/IMG_0663.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-155453 aligncenter\" src=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/IMG_0663.jpg\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/IMG_0663.jpg 434w, https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/IMG_0663-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Se ha definido al erotismo como un proceso entre la intimidad del deseo y la rebeli\u00f3n contra las normas. Escritoras como <strong>Ana\u00efs Nin<\/strong> (1903-77) en Europa y <strong>Zoe Vald\u00e9s <\/strong>(1959) en Hispanoam\u00e9rica, abrieron una compuerta literaria donde la sensualidad se convierte en pensamiento y la escritura en acto libertario. Sus textos confrontan tab\u00faes, exploran la identidad femenina y transforman lo er\u00f3tico en arte consciente, profundo y provocador.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es importante comprender la libertad creativa femenina para romper esos silencios y redefinir la literatura er\u00f3tica?<\/p>\n<p>En Colombia la er\u00f3tica ha sido controvertido tema de cuento y poes\u00eda. Por eso cuando <strong>Angela Parra Sierra<\/strong> (Bogot\u00e1, 1982) le entreg\u00f3 a Dalila, su madre, el manuscrito final de su primera novela, le pidi\u00f3 que viera en ella a la escritora y no a la hija.<\/p>\n<p>Hasta ese momento, <em>Nita<\/em>, (como le dicen sus familiares y amigos), hab\u00eda sido una exitosa deportista, que representaba a Colombia en las competencias cicl\u00edsticas internacionales. Desde ni\u00f1a hab\u00eda incursionado como \u201ccuentera\u201d siguiendo el ejemplo de su mam\u00e1 y de su abuela. Pero esta novela era su bautismo como autora.<\/p>\n<p><strong>El erotismo: transgresi\u00f3n y v\u00e9rtigo<\/strong><\/p>\n<p><strong>El espejo de Bagdad<\/strong>, (Editorial Independiente 2026) es un homenaje a <em>Las mil y una noches<\/em>, que su mam\u00e1 le le\u00eda de ni\u00f1a, mientras Nita tallaba cucharas de madera. \u201cSu voz hac\u00eda todo m\u00e1s fant\u00e1stico. Luego, el a\u00f1o pasado, en su lecho de muerte, mi hermana y yo le le\u00edmos los cuentos a ella. Siempre hacia un gesto bell\u00edsimo cuando Sherezade guardaba silencio, viendo despuntar el alba\u201d.<\/p>\n<p>Enmarcado en el misterio, el erotismo y la introspecci\u00f3n, &#8220;El espejo de Bagdad&#8221; es un relato de 177 p\u00e1ginas, de prosa fina, amena y elegante, Parra nos conduce como testigos de las peripecias de Ana Mar\u00eda, una estudiante de F\u00edsica, obsesionada con las estructuras fractales. Su amiga, Natalia, trabaja como \u201cacompa\u00f1ante de caballeros\u201d para costear sus estudios y convence a \u201cMarch\u201d (mote inspirado en Marge Simpson) para que capitalice en el oficio mientras estudia. Para exorcizar el aburrimiento, March explora sus teor\u00edas sobre la causalidad y sintoniza sus orgasmos con la serie num\u00e9rica de Fibonacci, convirtiendo los inventos del sadomasoquismo en una especie de tango apache. Es, adem\u00e1s, la danza del ying y el yang que, como deporte extremo, conlleva sus riesgos. Tras un encuentro con su sombra (el Jinn o genio) March viaja a Nueva York donde alterna el placer con el drama y luego a Rusia huyendo por su vida. La reflexi\u00f3n, la respiraci\u00f3n y la meditaci\u00f3n le abren los caminos hacia el misticismo y las culturas orientales.<\/p>\n<p>La novela de \u00c1ngela Parra es una provocaci\u00f3n que conduce al conocimiento; su narrativa es sensual e introspectiva; una descripci\u00f3n de la persona en proceso de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuenta la escritora, que la inspiraci\u00f3n le lleg\u00f3 durante un desborde de fantas\u00eda ante una desilusi\u00f3n amorosa. Decidi\u00f3 entonces, utilizar esa energ\u00eda y volcar su imaginaci\u00f3n en escribir, un cuento que se convirti\u00f3 en esta novela, compuesta por los temas que le apasionan, como la f\u00edsica, los viajes, la m\u00edstica y la er\u00f3tica.<\/p>\n<p><strong>La desnudez como verdad<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00c1ngela Parra <\/strong>ha tenido varias etapas en su vida. Cambi\u00f3 su carrera como bi\u00f3loga por el ciclismo profesional de monta\u00f1a (2008-21); le dio tres premios panamericanos a Colombia y varias medallas en los Juegos Bolivarianos y Suramericanos; entrenadora certificada y directora deportiva de equipos femeninos en Costa Rica, Guatemala y Colombia (2016-25); viaj\u00f3 por Centro, Suram\u00e9rica, Sur\u00e1frica y Europa; como tal se estableci\u00f3 por una d\u00e9cada en Costa Rica; luego trabaj\u00f3 como consultora macrobi\u00f3tica entrenada en Barcelona, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En la competencia, el deportista paga un alto precio. Y el de \u00c1ngela se tradujo en lesiones f\u00edsicas y presiones mentales. Llega el momento en que lo que se disfrutaba se convierte en brutal tortura. Para sobrevivir, hay que pasar p\u00e1gina y reinventarse. Ahora, con sus talleres de entrenamiento, la deportista ense\u00f1a, a ciclistas novatos, las t\u00e9cnicas b\u00e1sicas y la mec\u00e1nica fundamental, mientras, como escritora, urde la filosof\u00eda de sus cuentos. \u201cMi misi\u00f3n, es que se conozcan y se apliquen a ser mejores atletas y por consiguiente mejores seres humanos\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00c1ngela, la creatividad es un acto revolucionario y los verdaderos rebeldes se arriesgan a salir del molde, a ver las cosas diferente, a buscar finales inesperados y giros alternativos. Para ella no hay nada m\u00e1s entretenido que la creaci\u00f3n, que es en realidad el juego. Para escribir sobre el erotismo hay que tener valor de enfrentar a los clanes, a las tribus, a las lealtades familiares, pol\u00edticas y sociales. El silencio y la soledad son requisito de la creaci\u00f3n. Sin negar que las creaciones colectivas son deslumbrantes. Pero el juego \u00edntimo de la creatividad proporciona la humildad del aprendiz, y permite hacer cualquier cosa as\u00ed te equivoques. Simplemente hay que jugar con el \u00fanico prop\u00f3sito de jugar, porque parad\u00f3jicamente, jugar es crear. La creatividad es un acto incomodo porque se debe dejar de pensar como antes, desapegarse de lo aprendido y dejar que las ideas \u201clocas\u201d se manifiesten.<\/p>\n<p><strong>La sexualidad como producto de la creatividad <\/strong><\/p>\n<p>La novela es ficci\u00f3n, aunque su autora se inspir\u00f3 en las caracter\u00edsticas de personas importantes en su vida. Lo \u00fanico que ha experimentado en carne propia son los ejercicios pulmonares con la respiraci\u00f3n holotr\u00f3pica y el Tummo, con los que se puede llegar a estados alterados de conciencia. Nita est\u00e1 convencida de que, para inspirarse no hay necesidad de consumir droga ni poner en riesgo la salud f\u00edsica ni emocional. El talento, la creatividad y la disciplina lo hacen todo.<\/p>\n<p>\u201cLa sexualidad como producto de la creatividad me parece poderosa\u201d, nos dice \u00c1ngela. \u201cLa creatividad es un juego que trata de romper moldes, desaprender y por supuesto tener coraje para intentar cosas nuevas, ser un novicio sin temor del error. Para m\u00ed como escritora, ser creativa es un juego que disfruto mucho, porque me entreno en buscar giros inesperados y resultados coherentes pero inveros\u00edmiles. Ser disruptiva con mis propios pensamientos y sacar a la mente de su confort. Es algo as\u00ed como los cuentos suf\u00edes o los Haikus\u201d.<\/p>\n<p>Nita tiene 2 hermanas Margarita y Natalia. Una vive fuera de Colombia y la otra en Bogot\u00e1; su padre, jubilado, vive en una finca, en Almeida, un pueblo de Boyac\u00e1. \u201cEl amor es para m\u00ed, presencia y atenci\u00f3n. Es una energ\u00eda creativa y activa\u201d, recalca la escritora.<\/p>\n<p>Le gusta leer a Murakami y la novela asi\u00e1tica; autoras como Matilde Asensi, Rosa Montero, Cristina Peri Rossi y Viky Bahum. \u00a0\u201cCreo que a nivel planetario est\u00e1 el FASTBOOK. Todos quieren publicar un libro y tener la receta perfecta para el \u00e9xito en el mercadeo. Pero lo valioso se encuentra en el silencio creativo, en el <em>no hacer<\/em> (Zen). Espero que esa fiebre de libros prospere, para que tengamos una visi\u00f3n cr\u00edtica de qu\u00e9 leer, y qu\u00e9 consumir\u201d concluye la escritora.<\/p>\n<p>Su cuento &#8220;El Globo&#8221; fue seleccionado para la antolog\u00eda &#8220;Obra Gris&#8221; (Costa Rica, 2025). En la actualidad trabaja en una colecci\u00f3n de cuentos y minicuentos, con tem\u00e1ticas hist\u00f3ricas, urbanas, er\u00f3ticas, deportivas y dist\u00f3picas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.nitaparra.com\">www.nitaparra.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.angelitaparra.blogspot.com\">www.angelitaparra.blogspot.com<\/a><\/p>\n<p><strong>Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez<\/strong> escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. Autora de la trilog\u00eda juvenil, <strong><em>Akum<\/em><\/strong><em>, La Magia de los Sue\u00f1os<\/em>, <strong><em>Agmmandiel<\/em><\/strong>, <em>El Camino de los Reinos<\/em> y <em>El libro de <strong>Yod\u00edn (<\/strong><\/em>disponibles en Amazon<em>.<\/em>com).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la er\u00f3tica a la m\u00edstica El deseo no busca armon\u00eda ni plenitud. Busca el exceso. El instante en que el cuerpo rebasa su propia forma. Donde el l\u00edmite entre placer y dolor, entre lo sagrado y lo profano, se borra. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 George Bataille (1897-1962) antrop\u00f3logo y pensador franc\u00e9s Gloria Ch\u00e1vez V\u00e1squez Se ha definido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":155457,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-155451","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"blog_post_layout_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-150x150.png",150,150,true],"full":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30.png",900,671,false]},"categories_names":{"11":{"name":"Editorial","link":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/?cat=11"}},"tags_names":[],"comments_number":0,"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-150x150.png",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-300x300.png",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-305x207.png",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-400x600.png",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-600x600.png",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30.png",900,671,false],"cvmm-small":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30-130x95.png",130,95,true],"full":["https:\/\/opiniondeyucatan.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Captura-de-Pantalla-2026-05-27-a-las-12.35.30.png",900,671,false]},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/155451","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=155451"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/155451\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":155456,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/155451\/revisions\/155456"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/155457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=155451"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=155451"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/opiniondeyucatan.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=155451"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}